Fides
Saneamiento fiscal y financiero
Autor: Lázaro Tobón Vallejo
11 de Abril de 2006


En la pasada jornada de acuerdos municipales, desarrollada por la Gobernación de Antioquia con cada uno de los municipios del departamento, Medellín no asistió, se integró una sala especial para atender a 41 municipios que no están cumpliendo o están en riesgo de incumplir con los parámetros establecidos por la Ley 617 de 2000, para confirmar el acompañamiento por parte de un equipo interdisciplinario integrado por el Departamento Administrativo de Planeación, la Secretaría de Participación Ciudadana, el Idea y la Escuela de Gobierno y Políticas Públicas “Guillermo Gaviria Correa”.

La ley 617 determinó unos límites de gasto de funcionamiento (gastos de personal y generales) con recursos de libre destinación, los cuales son: ingresos tributarios, ingresos no tributarios, ingresos corrientes de libre destinación, transferencias del sector eléctrico de libre asignación, debido cobrar (cobros no realizados de impuesto predial e industria y comercio), saldo en caja y bancos, y cancelación de reservas y al total de estos gastos de funcionamiento se les resta el costo de la Personería y el Concejo, quienes también deben cumplir con los límites de la norma.

Los límites establecidos en la legislación son con base en la categoría de los municipios, clasificación que va desde la especial hasta la sexta, en ésta última se encuentran 107 localidades que representan el 85.60% del total del departamento.

El programa de saneamiento fiscal y financiero se inicia con la certificación por parte de la Contraloría General de la República de 2004, en donde 71 municipios no cumplieron o estaban en riesgo de incumplir, todos ellos de categoría sexta, con un límite de gastos del 80%.

El meollo del asunto en la gran mayoría de los municipios acompañados radica en baja capacidad de cobro de los impuestos de industria y comercio y predial tanto rural como urbano, además de una carga alta de pensionados y jubilados a cargo del ente territorial y un déficit fiscal de períodos anteriores que si lo cancelan afecta los gastos de funcionamiento del período, poniendo en riesgo de incumplimiento al municipio y si no lo pagan, incumplen con la norma. Esto es un absurdo de la ley.

¿Por qué es importante que el Departamento de Antioquia acompañe a los municipios en el saneamiento fiscal y financiero?
Porque la norma determinó que si un municipio incumple con los límites establecidos, se someterá durante una vigencia fiscal a un programa voluntario de ajuste. Si pasado este plazo sigue incumpliendo, el Departamento Administrativo de Planeación, con base en la certificación realizada por la Contraloría General de la República, deberá sugerir a la Asamblea Departamental cuales municipios deben entrar a un programa de saneamiento obligatorio vigilado por la Duma, que no puede superar las dos vigencias fiscales. Vencido este plazo, los municipios que sigan incumpliendo al año 2008 correrán el riesgo de ser fusionados con otros, perdiendo su categoría de tal y convirtiéndose en corregimiento.

Además, las contralorías departamentales deben realizar un estudio de viabilidad con base en la ley 617 y los municipios deber ser reportados a la Procuraduría para que el alcalde sea investigado por falta grave.

En esta tarea emprendida por el Departamento de Antioquia ha sido importante la alianza realizada con la Contraloría General del Departamento con el fin de unificar criterios y tener entre ambas entidades un único sistema de información, porque esta es otra falencia. Una cosa es lo que dice la Contraloría General de la República y otra la departamental, obligando a los municipios a entrar en dilemas.

Es necesario, que ambas entidades homologuen los criterios de evaluación y el país pueda contar con una certificación unificada y de esta forma, los municipios sólo presentarán una información para los entes de control, ya que acostumbran algunos de ellos presentar una para la Contraloría General de la República, otra para la departamental y otra para la Dirección de Planeación Departamental.