Editorial

Drogas: crece la audiencia
8 de Diciembre de 2012


Cabe suponer que el presidente Obama tendrá muy en cuenta la opinión que acaban de expresar dos pesos pesados de la política norteamericana, los expresidentes demócratas, Jimmy Carter y Bill Clinton.

En abril de 2008, los expresidentes de Colombia César Gaviria; del Brasil, Fernando Henrique Cardoso y de México, Ernesto Zedillo, sorprendieron al mundo con la tesis de que las políticas prohibicionistas basadas en la represión de la producción y la interdicción al tráfico y distribución de drogas, así como la criminalización del consumo, pese a su enorme costo en vidas y bienes, no habían producido los resultados esperados y la meta proclamada de erradicar ese flagelo seguía siendo esquiva.


La idea de los expresidentes no tenía las connotaciones radicales de la tesis que venía sosteniendo de años atrás el economista norteamericano Milton Friedman, para quien la única solución es legalizar las drogas, a la manera en que se hizo con el cigarrillo y el licor. La autoridad que les daba haber sido personeros de esa política en sus respectivos gobiernos, les permitía concluir que, mientras los países de Sur y Centroamérica – productores y de trasiego de estupefacientes – combatían los cultivos ilícitos y el narcotráfico, asumiendo el costo de la violencia y la criminalidad asociada a esa actividad, en EE.UU. y Europa no se hacía lo suficiente para controlar la demanda, y el consumo aumentaba en lugar de disminuir. Había que asumir, según ellos, una posición crítica frente a las políticas en boga y hablar con toda franqueza de lo que estaba fallando y lo que habría que hacer para corregir el rumbo.


Emprendieron entonces una campaña de sensibilización entre líderes del mundo, gobiernos y organismos internacionales, con el fin de evaluar la eficacia y el impacto de las políticas antidrogas y conformaron para ello la llamada “Comisión Latinoamericana sobre Drogas y Democracia”. Siempre vimos con simpatía que el debate pasara del ámbito esencialmente académico al político y que, por iniciativa latinoamericana, el mismo hiciera parte de la agenda de los grandes foros internacionales. Sorprende la manera como se ha vigorizado la propuesta de los expresidentes, que en principio fue recibida, si no con antipatía manifiesta sí con reticencias por parte de EE.UU. y de algunos centros de poder en Europa.


Hoy por hoy, de la Comisión Latinoamericana se pasó a la “Comisión Global sobre Política Antidrogas”, de la que hacen parte los mencionados expresidentes y más de un centenar de personalidades de todo el mundo, con amplia audiencia en Naciones Unidas y en la OEA y vista con buenos ojos por EE.UU., que desde la Cumbre de las Américas en Cartagena, en abril pasado, se muestra dispuesto al debate. Cabe suponer que el presidente Obama tendrá muy en cuenta la opinión que acaban de expresar dos pesos pesados de la política norteamericana, los expresidentes demócratas, Jimmy Carter y Bill Clinton, acerca de la necesidad de revisar la actual política mundial contra las drogas y el papel que cumple en ella Estados Unidos.


Carter fue presidente entre 1977 y 1981 y aun no se vislumbraba lo que sería el problema de las drogas, pero su prestigio político, ganado desde entonces como veedor de procesos electorales y mediador en conflictos internacionales, le da gran autoridad para hablar de un tema que compromete tanto a su país. En el caso de Clinton, aparentemente se trata de un cambio radical de su posición de hace 12 años, cuando, en su mandato, aprobó el Plan Colombia. Ahora dice que “podríamos tener una guerra si prohibiéramos el cigarrillo o lo convirtiéramos en un crimen. Así que lo legalizamos. Si todo lo que se hace es buscar una salida policial y militar al problema, mucha gente muere pero no se soluciona el problema”.


Las declaraciones de Carter y Clinton, como las de más de un centenar de personalidades de todo el mundo, hacen parte del documental Breaking the Taboo (‘Rompiendo el Tabú’), que fue presentado en Washington esta semana, y que por sí solo constituye un rotundo espaldarazo a la labor de la Comisión Global sobre Políticas Antidrogas y a los ex presidentes que tocaron a rebato hace casi cinco años. No dudamos en recomendar a los lectores la observación del interesante documento, en el enlace http://www.breakingthetaboo.info/view_documentary.htm