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Autor: Alberto Maya Restrepo
18 de Enero de 2016


A An韇al Gaviria Correa mi reconocimiento por sus muchos logros al frente de la Alcald韆 de Medell韓.

A Aníbal Gaviria Correa mi reconocimiento por sus muchos logros al frente de la Alcaldía de Medellín. A Federico Gutiérrez, su sucesor, mis mejores votos porque tenga éxitos en su administración. A Luis Pérez G. le deseo mucha suerte en la gestión del Departamento de Antioquia y... de Sergio Fajardo solo me pregunto: ¿será que si se lanza a buscar la Presidencia lo hará bajo el lema “Colombia, la más petulante”?


En el discurso sobre los resultados de las elecciones parlamentarias en Venezuela, Nicolás Maduro dijo que había ganado la “guerra económica”, cuento con el que él y sus secuaces quieren explicar el descalabro económico y social de ese país, distrayendo la atención de la corrupción galopante, el horrible manejo de la administración pública y el pésimo resultado del tal socialismo del siglo XXI.


Aquí tenemos un caso por el estilo y que no es de extrañar porque de los amigos a veces se aprenden modos de vida o mañas de vida. Siendo Maduro el nuevo mejor amigo de Santos, éste como que le aprendió a decir cosas que no son verdad para distraer la atención del foco principal, y así ha reiterado que somos enemigos de la paz quienes no estamos convencidos de las cacareadas bondades de lo acordado con las Farc en La Habana. Mejor dicho, para él es verdad incontrovertible que “quien no está conmigo, es mi enemigo”. Él insiste en recalcar eso de los enemigos de la paz para que no prestemos atención a lo que se ha pactado y a lo que se pactará, según el esquema que ha armado con su hermano Enrique.


Santos con un falaz plebiscito, inventado con la colaboración de sus seguidores (quién sabe a cambio de cuánta plata), lo que buscaría es que le demos un cheque en blanco para que todo lo que pacte en Cuba con las Farc quede “legitimado” al ganar el sí. Eso es tramposo o, como escribiera Salud Hernández-Mora en el periódico El Tiempo el pasado 6 de diciembre, es una payasada. No se puede simplificar una consulta popular, para refrendar esos acuerdos, con una simple pregunta: ¿es usted amigo o enemigo de la paz?, que parece “inocente” y “sincera”, pero lleva veneno y está orientada a que ese cheque en blanco quede en firme.


Eso sin comentar a fondo sobre la mecánica, pues lo aprobado por los doblegados congresistas es que con 4 millones y algo más de votos queda aprobado o aceptado el plebiscito, cuando en 1957, que había muchos menos colombianos habilitados para dar su voto, con esa misma cifra quedaba aprobado el Frente Nacional. El legislador subordinado a Santos puso un límite tan bajo como el vigente hace casi 60 años. ¿Para ganar tiene que engañar?


Si lo que se acuerde en La Habana con las Farc es tan bueno, tan sensato y tan claro, no se necesitan triquiñuelas para hacer que los colombianos lo aprobemos. Por tanto, esos acuerdos deben ser tan malos para el país, tan dañinos para su economía, tan peligrosos para nuestro futuro democrático, que por eso tuvo Santos que inventarse tal “payasada” de plebiscito.


Santos debe “explicarnos” para qué nombró una comisión de sabios alcabaleros para que le den ideas sobre qué más impuestos poner, tal vez al tenor de lo que les soplen los miembros del club de ricos de la Ocde, en vez de acudir a esos mismos países ricos para que le digan cómo administrar bien los recaudos actuales; cómo hacer que todos los obligados a pagar lo hagan; cómo acabar con la corrupción que se lleva gran tajada de lo que entra; cómo ajustarse el cinturón para que, como en los hogares, cuando los ingresos disminuyen, se modera y racionaliza el gasto, en fin, para aprender a ser un coherente administrador y no seguir por la senda del pegajoso derroche de dádivas y compra de conciencias y medios para alcanzar sus metas. Inflación alta, que golpea más a los más pobres; intereses al alza; déficit comercial superior a 13.000 millones de dólares; mayor costo de la energía; dólar todavía con mucho para subir, etc. Así, ¿cabe ahora un incremento más de los impuestos?