CONTRACORRIENTE 
¡Hidroituango para los antioqueños¡, cuento chino
Autor: Ramón Elejalde Arbelaez
4 de Abril de 2010


Cuando la Gobernación de Antioquia y el Idea hicieron su famosa toma hostil de la mayoría accionaria de la hidroeléctrica de Pescadero Ituango, el gobierno de Ramos Botero inundó la región de vallas donde se afirmaba que ese proyecto sería para los antioqueños, en clara alusión a que Medellín no es Antioquia. Con eso le taparon a la opinión pública el desaguisado que cometieron contra las Empresas Públicas de Medellín. 

El ex gobernador de Antioquia, Aníbal Gaviria Correa, alertó al país, en entrevista publicada la semana pasada en el periódico El Colombiano, del regalo que preparan los ahora accionistas mayoritarios de Hidroituango (Idea y Gobernación de Antioquia) a unos coreanos o chinos y el rechazo a las Empresas Públicas de Medellín para que ejecute el proyecto, no obstante su capacidad técnica y financiera y que el alcalde Alonso Salazar ofreció pagarle la prima al Departamento, a cambio de que EEPPM construya la obra.

Ahora el Idea y la Gobernación van a entregar por 30 ó 40 años la hidroeléctrica a cambio de una prima que para los más optimistas sería de 370 millones de dólares, de los cuales a los socios mayoritarios les correspondería un poco más de la mitad. En plata blanca el Departamento y el Idea estarían recibiendo una prima de 170 millones de dólares por una sola vez y solamente cuando termine la concesión, en 30 ó 40 años, volveríamos a recibir dinero del proyecto. Es decir, cuando esté culminando la vida útil de la hidroeléctrica de Ituango, que se ha calculado en 50 años, volverá a ser nuestra.

Todo el andamiaje montado desde hace dos años, que tiene al Idea al borde del colapso financiero, pues tiene cerca del 80% de su patrimonio en esta inversión, le dejaría, en el mejor de los casos, 220 mil millones de pesos.

Para ilustración de los lectores, es bueno anotar que Empresas Públicas de Medellín dejó el año anterior unas utilidades de un billón seiscientos mil millones de pesos, con la misma capacidad instalada de energía con la que contaría Hidroituango. Esto denota que el proyecto más ambicioso y rentable de Antioquia en toda su historia, se está entregando a cambio de nada y sin necesidad.

 La hidroeléctrica Pescadero-Ituango hace parte de nuestra historia, desde hace más de 50 años se está proponiendo, promoviendo y desarrollando, ha tenido impulsos importantes en los gobiernos de Juan Gómez, Álvaro Uribe, Aníbal Gaviria, Sergio Fajardo.  Los últimos capítulos de toda esta historia los están escribiendo los actuales mandatarios de Medellín y Antioquia. En el 2008 el Idea y el Departamento se hicieron a la mayoría accionaria a través de una cuestionada transacción. Esta mayoría ha decidido que el proyecto se debe entregar vía subasta, por oposición a lo que quiere Medellín, que la obra la ejecute EPM.

 Cómo añoramos las relaciones de las administraciones Gaviria y Fajardo a quienes le debemos la equidad tarifaria entre Medellín y los municipios de Antioquia, la vinculación de Empresas Públicas de Medellín a la construcción de los acueductos regionales y la paridad accionaria en Hidroituango.

Pero lo que es más increíble de todo esto es que Luis Alfredo Ramos y Álvaro Vásquez se acercan cada día más a entregarle a los coreanos o chinos la hidroeléctrica de Ituango sin que sobre este tema se haya adelantado la discusión pública que merece. Este asunto no se ha discutido en la Asamblea Departamental, donde hay para esta semana un debate citado por el diputado Nicolás Pineda, ni en el Concejo Municipal. Tampoco hemos visto a los medios de comunicación ocupándose de la forma como se pretende entregar este gran sueño de los antioqueños. Pero además, ¿dónde está la Cámara de Comercio, Proantioquia, las universidades y los gremios en general? ¿Ellos qué piensan? La magnitud de lo que estamos hablando amerita su discusión pública. Aquí algunos se opusieron a la privatización de la Fábrica de Licores y los mismos quieren privatizar a Hidroituango,  una empresa mucho más grande que la primera.

Es que no puede ser posible que este embuchado se lo metan a Medellín y Antioquia y todos nos quememos callados.

Notícula. Juan Manuel Santos tiene a Rodrigo Rivera y a Luis Pérez cumpliendo la más odiosa de las misiones, sonsacarse a los dirigentes liberales para su campaña. Rivera y Pérez no solamente envenenan las posibilidades de una futura reunificación Liberal, sino que invitan a violar la Constitución. ¡Pobre y desagradable misión!