Editorial

Por buen camino hacia la equidad
5 de Diciembre de 2014


"No nos limitamos a aspectos de asistencialismo sino que creamos capacidades para que la familia en su conjunto salga de la pobreza extrema y se encamine a un estado superior de desarrollo y proyección". Aníbal Gaviria Correa, alcalde de Medellín.

El provenir de una iniciativa de la sociedad civil y del sector privado como Colombia Líder, el premio otorgado al alcalde de Medellín, Aníbal Gaviria Correa, como el mejor gobernante del país en la superación de la pobreza, en la categoría de ciudades capitales, debe ser recibido como el reconocimiento tanto al programa de Gobierno que el mandatario propuso a la ciudad para su periodo de Gobierno, como a la convicción que el dirigente ha mostrado desde todos los escenarios del servicio público en los que ha estado para reducir la inequidad, gran causante de los problemas de violencia e inseguridad que aquejan a la sociedad. Y como el propio Gaviria Correa lo señaló al recibir la distinción, más que el reconocimiento a una persona o a un equipo de gobierno, el premio es para la ciudad que ha sido capaz de superar sus dificultades para erigirse en modelo, y un estímulo para que sus líderes continúen construyendo una sociedad más equitativa, capaz de derrotar la pobreza y fortalecer el respeto por la vida.


Es justo, en un país en el que la percepción de la política es cada vez más negativa y los políticos cargan con el desprestigio de esa percepción, que existan iniciativas que reconocen a quienes desde la administración pública honran esa actividad como el arte del servicio a la sociedad y ponen de manera generosa sus capacidades a disposición de la comunidad, a sabiendas de las persecuciones y de los riesgos, incluso contra la vida, que tal actividad conlleva. El ejercicio que hace Colombia Líder como iniciativa privada, de hacer un seguimiento a la actuación de los gobernantes para exaltar y visibilizar las buenas prácticas y promover el establecimiento de mecanismos innovadores y promotores de inclusión social, consolida sus premios, otorgados desde 2007, como los más serios entre cuantos existen en el país. Este en particular, en un tema tan sensible como la reducción de la pobreza, honra a Medellín y a sus habitantes, puesto que hace evidente que el camino emprendido por el alcalde Gaviria Correa, aún desde sus años como gobernador de Antioquia, es el correcto y que los proyectos bajo el modelo de las alianzas público privadas, como en su momento lo fue la Alianza de Antioquia por la Equidad, son ideales para lograr cerrar las brechas enormes que existen en este país, como camino inequívoco hacia la paz.


Porque combatir la inequidad, que se genera en diversas fuentes y no sólo en la desigual distribución de la riqueza, es hacia donde deben apuntar las acciones gubernamentales, tal y como lo hace el programa de gobierno Medellín, un hogar para la vida, postulado para el premio en mención y  sometido al comité evaluador, que examinó 176 propuestas en total, doce de gobernaciones y 164 de municipios, bajo los criterios de resultados, gestión integral, replicabilidad y articulación, innovación e innovación social, sostenibilidad, participación, inclusión social, uso de la tecnología y uso de las regalías.


Para el caso de Medellín, la inversión social en los últimos años ha sido focalizada para dotar a los sectores menos favorecidos de la infraestructura necesaria que les permita disfrutar de la oferta institucional mediante proyectos como Buen Comienzo, Jornada Complementaria y Medellín Solidaria, que ya ha favorecido a 14.400 familias, las cuales superaron el índice de pobreza, no mediante el asistencialismo insostenible sino mediante la creación de oportunidades para que cada núcleo familiar logre consolidar por propios medios su desarrollo. Y no se trata solo de ofrecer servicios y oportunidades en educación, salud o nutrición, sino también en espacios físicos que faciliten el encuentro ciudadano, algunos de ellos en ejecución, como las UVAs y el Jardín Circunvalar, y otros en etapa preliminar, como los Parques del Río Medellín.


Todas estas iniciativas se ajustaron, a juicio del jurado, a los parámetros exigidos, como se ajustaron también las propuestas de otros cinco mandatarios, ganadores en sus respectivas categorías, a saber: Yury Neill Díaz Aranguren, de Tota (Boyacá), en municipios de menos de 10.000 habitantes; Hansy Zapata Tibaquira, de Tenjo (Cundinamarca), en municipios de entre 10.001 y 20.000 habitantes; Jorge Enrique Machuca López, de Funza (Cundinamarca), en municipios de entre 20.001 y 100.000 habitantes; Carlos Andrés Daza Beltrán, de Fusagasugá (Cundinamarca) en municipios de más 100.001 habitantes y el gobernador de Santander, Richard Aguilar Villa. El trabajo de estos mandatarios demuestra que es posible la excelencia administrativa en la gestión pública.


Sea esta la oportunidad de felicitar al alcalde de Girardota, Luis Fernando Ortiz Sánchez, quien en días pasados recibió el reconocimiento como El alcalde más pilo, distinción que otorga la Consejería Presidencial para la Primera Infancia y la Corporación Día de la Niñez por ratificar que la atención a la infancia es un compromiso inaplazable. Nos viene a la memoria cómo este mandatario, junto a Aníbal Gaviria Correa como gobernador y a Sergio Fajardo Valderrama como alcalde de Medellín, conformaron ese trío de mejores gobernantes que precisamente Colombia Líder premió en el cuatrienio 2004-2007. La coincidencia con el presente ratifica que la claridad y la determinación para una buena gestión no conocen de cargos ni de periodos.