Editorial

Mujeres p鷅licas
7 de Septiembre de 2015


Otro indicador importante es el de su presencia en cargos del Estado, liderazgo privado y actividades culturales y deportivas regionales con proyecci髇 nacional, donde, todav韆 la participaci髇 de las antioque馻s es incipiente, casi individual.

Cuando se acercan los quince años de la ordenanza 033 de diciembre de 2000 mediante la cual la Asamblea creó, a iniciativa del electo Guillermo Gaviria Correa, la Secretaría de Equidad de Género de Antioquia, primera del país, conviene mirar sus impactos a la luz de presencias que demostrarían el cambio de roles de las mujeres y su voluntad de participar en actividades públicas, gestión del desarrollo y la política.


Un paso pionero dado por Antioquia, Medellín y Bogotá, al que aún no se suman otros departamentos, es la renuncia a invertir esfuerzos y recursos institucionales y de las entidades públicas en la promoción y convocatoria de los concursos departamentales o municipales de belleza. En Antioquia, la opción tomada en el gobierno de Aníbal Gaviria implicó que, como es natural, la actividad fuera retomada por empresarios privados, entre quienes es razonable que asuman programas legales y aceptados todavía por muchas personas. La Alcaldía de Medellín, en el gobierno de Sergio Fajardo, determinó transformar la selección oficial de candidata al Reinado Nacional de la Belleza en el concurso Mujeres jóvenes talento que se realiza desde 2004 en la ciudad y desde 2011 en el departamento. 


La participación de jóvenes creadoras y activistas en estos concursos donde se reconocen y apoyan económicamente sus iniciativas con potencial transformador para sus entornos directos, es termómetro para medir su potencialidad como instrumento que incentiva a las mujeres a adoptar roles que trasciendan el de su belleza física y reconozcan sus capacidades en liderazgo, creación o servicio. La presencia anual de casi 150 concursantes en Medellín y de 2.800 en los 124 municipios restantes parece buen termómetro para indicar la emergencia de nuevas líderes interesadas en proyectarse hacia la sociedad. Como más de 1.000 de las participantes en distintas versiones de la convocatoria participan en la Red de mujeres jóvenes talento de Medellín, se reafirman esperanzas en ese orden. Esos resultados alentadores no pueden esconder, sin embargo, que persisten hechos inquietantes, como que las subregiones más pobres de Antioquia (Nordeste, Bajo Cauca y Urabá) y las comunas de los estratos medio-alto y alto de Medellín (El Poblado, Laureles-Estadio, Belén) no tienen participantes entre las recientemente premiadas en esos concursos. ¿Falta de preparación, desinterés, poca promoción? Expertos tienen los gobiernos que puedan responder a estas preguntas.


Otro indicador importante es el de su presencia en cargos del Estado, liderazgo privado y actividades culturales y deportivas regionales con proyección nacional, donde todavía la participación de las antioqueñas es incipiente, casi individual. Como sucedió el pasado 24 de agosto con el título mundial en atletismo de Catherine Ibargüen, hoy Antioquia celebra la victoria de Mariana Pajón en el campeonato mundial de Bicricrós y confía en que María Luisa Calle demostrará su transparencia en la actividad deportiva. Bienvenidos tales brillos que deben ser fuente de inspiración para las deportistas, científicas  y artistas que tienen sueños y capacidades para desempeñarse con excelencia en todos los campos de la actividad humana, como ya lo demostraron en el pasado mujeres del valor de la madre Laura Montoya, la educadora María Rojas Tejada, la científica Ángela Botero o la sindicalista María Cano, entre quienes rompieron caminos para señalar rumbos a las mujeres de Antioquia.


Sin desconocer el valor de las líderes mencionadas, valoramos especialmente la participación de las mujeres en el liderazgo público, terreno aún estéril para ellas, especialmente en Antioquia y tratándose de las elecciones regionales. Sólo en 52 de los 125 municipios hay candidatas a las alcaldías. Y es sólo gracias a la norma de cuotas de la Ley 1475 de 2011, Reforma política, que su presencia en las listas a concejos municipales es equivalente al promedio nacional de 36,9%.  Para la Asamblea Departamental, las mujeres son el 36,2% de los candidatos. Los informes de la Registraduría y los expertos en estudios de género no aclaran, sin embargo, cómo fueron los procesos de selección de candidatas en cada lista y si en ellos se repitieron las malas horas de la elaboración de listas al Congreso, cuando imperaron las escogencias de última hora con ubicaciones en renglones no elegibles, a fin de llenar una cuota, cumpliendo un requisito que jamás va a sustituir procesos escolares y sociales de formación y empoderamiento para el liderazgo colectivo.