Editorial

El a駉 del ciclismo colombiano
12 de Septiembre de 2016


A pesar de que son muchos los nombres que le han dado lustre al deporte de las bielas esta temporada, Nairo Quintana merece un cap韙ulo especial, pues con lo hecho se ha encumbrado como el mejor ciclista colombiano de todos los tiempos.

Nairo Alexander Quintana Rojas le puso broche de oro a una temporada excepcional para el deporte colombiano con su triunfo en la Vuelta a España que culminó ayer. Si bien los Juegos Olímpicos nos emocionaron con la actuación portentosa de nuestros atletas, el 2016 será recordado como memorable para el ciclismo, pues fue el año en el que se consolidó el regreso de los pedalistas colombianos a la primera línea del protagonismo en las grandes competencias europeas, tres décadas después de la generación que comandaron Lucho Herrera y Fabio Parra y que tuvo como mayor rédito el título de la Vuelta a España de 1987. El palpitante presente de nuestro deporte nacional es también la recompensa a un proceso deportivo gestado desde mediados de la década anterior y cuyo propósito, además de obtener resultados favorables, fue el de enfrentar las dañinas repercusiones que también en nuestro medio tuvo el esquema de dopaje en el ciclismo que salió a la luz con el inicio del nuevo milenio.


Considerando que el BMX también es una modalidad del ciclismo, las medallas obtenidas por Mariana Pajón y Carlos Ramírez en los Juegos Olímpicos de Río 2016 entran también al fructuoso balance de la temporada, así como el título que la propia Mariana ganó en el Mundial de BMX celebrado en Medellín en mayo. La pista aportó la medalla de oro de Fernando Gaviria en el ómnium del Mundial de Ciclismo de Londres. En el ciclismo de ruta, Dayer Quintana, hermano de Nairo, anticipó la buena temporada cuando se alzó con el título del Tour de San Luis, en enero. Más tarde, en marzo, Nairo dio su primer golpe al ganar la Volta a Catalunya. El segundo llegó en abril, al ganar el Tour de Romandía, que presagiaba un gran Tour de  Francia, en el que, al final, alcanzó un meritorio tercer puesto. En la ronda gala, Colombia también fue protagonista con un muy constante Jarlinson Pantano, quien ganó una etapa. En mayo, Esteban Chaves estuvo vestido de rosa como líder del Giro de Italia, en el que ganó una etapa y a la postre fue subcampeón. El bogotano redondeó su mejor temporada ganando ayer, en una gran demostración de clase, el tercer cajón del podio en la Vuelta a España más colombiana de la historia, pues en ella, además del título alcanzado por Nairo Quintana, también Darwin Atapuma fue líder durante cuatro jornadas.


A pesar de que son muchos los nombres que le han dado lustre al deporte de las bielas este año, Nairo Quintana merece un capítulo especial, pues con lo hecho se ha encumbrado como el mejor ciclista colombiano de todos los tiempos. Nacido en cuna campesina, habituado a pedalear entre los 2.500 y los 3.300 metros de altura sobre el nivel del mar desde que era niño y heredero de la inquebrantable determinación de su padre, Nairo Alexander empezó a despuntar en 2008 cuando corrió una vuelta juvenil en Táchira, Venezuela, en la que fue subcampeón. Los años siguientes lo llevaron por las carreteras Europeas, primero con el equipo Boyacá es para vivirla, luego con el equipo Colombia es pasión, con el que ganó el Tour de l’Avenir de 2010, y más tarde con el Movistar Team, con el que ha alcanzado sus mayores logros: tres podios en tres participaciones en el Tour de Francia, el título en el Giro de Italia de 2014 y el título en la Vuelta a España de 2016. A sus 26 años, es natural pensar que nuevos triunfos van a llegarle, por lo que estamos seguros de que será él quien le dé a Colombia el esperado título en el Tour, la carrera más importante del mundo.


Quintana, Urán, Chaves, Pantano y Atapuma están hoy entre los mayores referentes del deporte colombiano, dignos de ser puestos como ejemplo para las nuevas  generaciones. Ellos son inspiración para muchos jóvenes que, como aquellos que engalanarán nuestro XXVII Clásico Nacional de Ciclismo Infantil - EL MUNDO, pueden ver en esta disciplina la promoción de valores como la perseverancia, la solidaridad, la responsabilidad y, sobre todo, la honestidad que, a decir verdad, es lo que más se le reclama al ciclismo después del escándalo surgido con la Operación Puerto que, en Colombia, según la investigación del periodista Matt Rendell, publicada bajo el título Reyes de  las montañas, tuvo sus propios capítulos. Este resurgir del ciclismo nacional es hijo de la determinación de quienes decidieron enfrentar el dopaje en nuestro entorno a pesar de la inexistencia de un esquema de trabajo conjunto entre las instituciones deportivas y las universidades, que aún hay tiempo de corregir. Hoy podemos decir que los triunfos alcanzados están libres de sospecha y queremos seguir teniendo la misma seguridad en el futuro, tanto con los triunfos de la presente generación como con los que obtengan aquellos que hoy se inspiran en este momento de gloria.