Columnistas

No más tragedias mineras en Amagá (1)
Autor: José Hilario López A.
19 de Noviembre de 2014


Es incuestionable el gran aporte del carbón al desarrollo industrial de Antioquia que empieza en la segunda década del siglo pasado con la modernización de su ferrocarril, posibilitada con la sustitución de la leña por el mineral como combustible...

Es incuestionable el gran aporte del carbón al desarrollo industrial de Antioquia que empieza en la segunda década del siglo pasado con la modernización de su ferrocarril, posibilitada con la sustitución de la leña por el mineral como combustible en las calderas. Al Ferrocarril de Antioquia se le debe la industrialización de nuestra región, y en particular el auge de la caficultura en el suroeste del departamento, al bajar los costos del transporte para la exportación del grano a los mercados norteamericanos y europeos.


Con un energético de buena calidad y a bajos precios, como lo es el carbón de la Cuenca del Sinifaná, además de un transporte férreo eficiente y de relativo poco costo, la naciente industria centrada en Medellín y municipios vecinos llegó a ser altamente competitiva, en renglones como el cementero, textilero, cerámico y papelero.


No obstante su aporte a la economía nacional y regional, la minería del carbón en nuestra región en su mayoría ha sobrevivido bajo sistemas artesanales y antitécnicos, causantes de innumerables tragedias con trabajadores muertos o inválidos, la mayor parte sin seguridad social, así como de la destrucción de reservas mineras y severos deterioros ambientales.  Con toda razón, se puede concluir que la minería del carbón sólo nos ha dejado desolación, muerte y pobreza generalizada.


La reciente tragedia que enluta una vez más a nuestro municipio, que en el último mes nos ha dejado 14 muertes de humildes mineros en los socavones, nos obliga a exigir a las autoridades mineras y ambientales una solución definitiva para enfrentar la tragedia humanitaria que por décadas se ha estado aplazando.  Doloroso reconocerlo, pero en las crisis y para nuestro caso las tragedias de los trabajadores nos han obligado, y nos seguirán obligando a reflexionar y a poner en marcha soluciones y esfuerzos conjuntos, como una vez más seguimos reclamando de manera insistente.


Ante la reciente tragedia de la Mina La Cancha, las autoridades mineras  crearon la denominada Mesa Minera de la Cuenca del Sinifaná, que se instaló el pasado viernes en Amagá con la presencia de la Viceministra de Minas para plantear soluciones conducentes al empleo, así sea temporal, para unos 380 trabajadores cesantes por el reciente cierre de 21 minas informales en alto riesgo, que han estado operando desde hace cerca de 8 años en la propiedad que fue de Industrial Hullera. Se reclamó también en la Mesa la urgencia de un estudio técnico que aporte soluciones definitivas que permitan las labores mineras de manera segura para los trabajadores y para la protección del medio ambiente.


Bienvenida la Mesa de Trabajo y sus primeras acciones, como paso inicial  para un trabajo de la magnitud y trascendencia que se anticipa, cuyos lineamientos quiero empezar a esbozar. En primer lugar el riesgo no es sólo de los trabajadores de las 21 minas cerradas: es de casi todas las minas de Amaga que están explotando carbón por debajo de una gran inundación, dejada en los antiguos socavones abandonados por Industrial Hullera y otras minas en  las zonas altas de la cuenca, que en cualquier momento pueden romper los tabiques que retienen las aguas y generar avalanchas de lodo y escombros sobre hombres humildes que no tienen más opción de subsistencia que arriesgar sus vidas, conscientes del peligro que están asumiendo.


Si la Nación fue negligente en obligar el cierre técnico de las minas abandonadas, como lo exige la legislación ambiental vigente, debe ahora asumir los costos de un completo y serio estudio hidrogeológico y geotécnico que permita localizar los “bolsones” de agua dejados en los antiguos socavones, así como los espesores y conformación de los tabiques que los separan de los frentes  de explotación actuales y potenciales.  Para el componente hidrogeológico del estudio, la geofísica dispone de la técnica conocida como tomografía geoeléctrica, ya probada en nuestro medio en la evaluación de los acuíferos que serán interceptados por el Túnel  de Oriente y por el soterrado de los Parques del Río Medellín, obras éstas próximas a iniciarse.


La investigación hidrogeológica complementada con estudios geológico mineros, permitirá evaluar la alternativa y solución definitiva que desde hace muchos años hemos estado planteando para recuperar las valiosas reservas mineras de Amagá: un túnel ubicado a  la cota de la quebrada del mismo nombre, que permita el drenaje controlado por gravedad de la inundación dejada en niveles superiores topográficamente. Este túnel daría también acceso a bloques de cuantiosas reservas intactas recuperables con la gravedad a su favor, lo que permitiría una minería empresarial a escala industrial y con tecnología moderna.


En próximas columnas seguiremos evaluando y proponiendo alternativas para diversificar el empleo en nuestro municipio.