Columnistas

Los Monorrieles de Medell韓
Autor: Santiago Ortega
29 de Julio de 2015


Lo que hace a una ciudad innovadora no es el uso de la tecnolog韆, sino la capacidad de tomar decisiones valientes y de romper paradigmas.

@sortegarango


Lo que hace a una ciudad innovadora no es el uso de la tecnología, sino la capacidad de tomar decisiones valientes y de romper paradigmas. Si bien la tecnología facilita algunas cosas, los problemas a veces se resuelven mejor con un poco de sentido común.


Esto es lo que pasa con los proyectos de Monorriel que se han propuesto para Medellín. Aunque el inmenso éxito del metrocable hace que sea muy difícil oponerse a la implementación de medios de transporte “nuevos”, los monorrieles van en contravía de la ciudad que Medellín quiere ser. 


Hace un año la alcaldía planteó un monorriel en la parte alta del Jardín Circunvalar. Inmediatamente urbanistas y ciudadanos se opusieron al mismo por el sentido de improvisación y los pocos beneficios sociales que traía. Hoy, un candidato a la alcaldía propone cambiar el proyecto del tranvía de la 80 por un monorriel. 


El principal problema del monorriel de la 80 es que sigue la misma lógica de los puentes peatonales. Según ella, los peatones deben tomar un camino más largo y más incómodo para garantizar la movilidad “de la ciudad”. Afortunadamente, Medellín decidió escoger una lógica distinta y plasmarla en su POT: los peatones son el agente más importante de la movilidad.


Poder moverse a ras de piso no solamente le facilita la vida al peatón, sino que por lo general embellece y valoriza la ciudad. El espacio sobre nuestras cabezas también es espacio público. Las estructuras se convierten en barreras áreas que generan oscuridad y percepción de inseguridad, y terminan alejando a los peatones, lo que afecta la movilidad y la valorización de un barrio. Esto lo hemos visto en Bolivar bajo el viaducto del metro, en la 33 con sus puentes peatonales abandonados, y debajo de todos los puentes de la ciudad. 


Hoy Medellín debe decidir si quiere usar el tranvía para mejorar la movilidad y urbanismo de un corredor estratégico, o si quiere una obra más cara, que genera una barrera aérea y que sigue la misma lógica antigua donde el automóvil es más importante que el peatón.


Hay un capítulo de Los Simpsons, en el cual Springfield tiene un superávit de dinero para invertir en la ciudad. En principio, ese dinero se va a usar para resolver un problema (reparar la calle principal de la ciudad) pero de la nada aparece alguien con la propuesta “innovadora” de construir un monorriel. Embelesados, los habitantes de Springfield deciden construir el monorriel, y celebran la decisión con una pegajosa cancioncita. Al final todo termina en desastre. El monorriel falla, el promotor huye con el dinero, y Springfield queda con otra obra inútil.


En Medellín existe una propuesta estudiada y presupuestada por el Metro para el futuro tranvía de la 80, que además hace parte del imaginario colectivo de los paisas. Estamos esperando que empiece a funcionar el tranvía de Ayacucho para que construyan el nuevo. Ahora nos llega una nueva propuesta, sin diseños y sin planeación, que promete ser una solución fácil a los sistemas de movilidad pero que no ha considera los impactos sociales y de espacio público que vienen con ella.


Ojalá que este no sea uno de estos casos donde la realidad imita a la ficción. Personalmente, no puede evitar cantar en mi cabeza la canción del Monorriel de Springfield cada que escucho una mención a los que proponen en Medellín.


 


P.S. En mi columna pasada me atreví a plantear 5 propuestas para los candidatos a la alcaldía de Medellín, desde un punto de vista de sostenibilidad urbana. Luis Fernando Múnera, un colega columnista de este periódico, me escribió un correo donde proponía una sexta propuesta: reducir la inequidad social de Medellín, una de las más altas de las ciudades grandes de Colombia. Más que acoger esta propuesta, la elevo a otro nivel. Reducir la inequidad debe ser el objetivo principal del próximo alcalde, y el rasero por el cual se mida su desempeño. 


*Profesor Escuela de Ingeniería de Antioquia