Retorno a la derecha, ¿desencanto por la izquierda en América Latina?

Autor: Guillermo Benavídez
18 diciembre de 2017 - 08:23 PM

Ausencia de división de poderes, persecución a la oposición, mando a favor de una minoría y la intención de perpetuarse en el poder son la constante en los gobiernos de izquierda en América Latina. Nadie quiere parecerse a Venezuela, dicen analistas.

Latinoamérica

Con el triunfo del conservador Sebastián Piñera en las presidenciales de Chile pareciera consolidarse en América Latina lo que fue apenas una teoría que surgió desde la muerte de Hugo Chávez en Venezuela: el sueño de la izquierda terminó y ahora una derecha robustecida se abre paso ante el fracaso del socialismo del siglo XXI.

La forma en que los políticos de siempre administraron cada país llevó al hastío a muchos en Latinoamérica, la mayoría de estratos bajos, quienes prefirieron las promesas de cambio de la izquierda: la erradicación de la pobreza extrema, acabar con el analfabetismo, mejor distribución del ingreso y equidad para todos.

Sin embargo, las ganas de los líderes de izquierda de perpetuarse en el poder, el absolutismo que practican, más la persecución a la oposición y a los medios de comunicación, los escándalos de enriquecimiento ilícito y las denuncias por vínculos con el narcotráfico llevaron también a un hartazgo a ese pueblo que los apoyó y que ahora prefieren, al parecer, una derecha esperanzadora y no una izquierda que se muestra muy opresora y limitadora. “Son momentos duros para la izquierda”, dijo recientemente el expresidente de Ecuador, Rafael Correa.

En Bolivia, un referendo negó la posibilidad de que Evo Morales pudiera postularse en 2019 para un cuarto periodo, sin embargo, el Tribunal Constitucional de ese país permitió que el presidente se presente a elecciones. Difícil contradecir a quienes lo acusan de querer perpetuarse en el poder.

Lea también: Piñera volverá a gobernar Chile tras lograr su triunfo sobre Guillier

En Venezuela, Nicolás Maduro informó que el oficialismo consiguió 305 alcaldías en las elecciones del 10 de diciembre. La oposición de ese país asegura que eso fue posible porque el presidente manipula las elecciones y persigue a la oposición, la mayoría de la cual prefirió no presentarse a las elecciones por considerar que el CNE es bastante fraudulento. También señaló Maduro que en 2018 habrá elecciones presidenciales, año en que termina el periodo para el que fue elegido Hugo Chávez en 2012.

En Argentina, Néstor Kirchner y Cristina Fernández, quienes tuvieron doce años de gobierno de izquierda, no se salvan de las acusaciones. Hasta la muerte de Kirchner en 2010 se dijo que en Argentina hubo crecimiento en la calidad de vida, aumentaron los empleos y el proceso económico fue exitoso y virtuoso. Las denuncias llegaron después, durante el gobierno de Cristina (2007-2015). Hace un par de semanas, un juez ordenó procesarla y enviarla a prisión preventiva por supuestamente encubrir a Irán en un atentado que dejó 85 muertos y cientos de heridos. También la acusan de lavado de dinero y la involucran en la muerte de su excanciller Héctor Timerman. El empresario conservador Mauricio Macri barrió en las elecciones de 2015 precisamente aprovechando el descontento en el país.

En Brasil, las protestas por los casos de corrupción no pararon hasta que a su presidenta Dilma Rousseff el senado le abrió un proceso de destitución en 2016. Su antecesor, Lula Da Silva fue arrestado en marzo de 2016 por los escándalos de corrupción de Petrobras y Odebrecht.

Lea también: Por qué no avanza la justicia colombiana en el caso Odebrecht

En Chile, el segundo mandato de Michelle Bachelet tiene un 65 % de desaprobación, también salpicada por los escándalos de enriquecimiento ilícito de sus funcionarios.

Y en Ecuador, Rafael Correa prefirió dar un paso a un costado para que lo sucediera un hombre de su “entera confianza”, Lenín Moreno, quien ganó las presidenciales en mayo de 2017. Moreno dio un giro al gobierno que se preveía de continuidad y hasta envió a prisión a su vicepresidente, Jorge Glas, mano derecha de Correa, también alcanzado por el escándalo de corrupción de Odebrecht.

Enrique Serrano, politólogo internacional, asegura que la falta de Hugo Chávez es trascendental, pues el excoronel era un articulador en la región y fue de gran influencia en países como Nicaragua, Bolivia y Ecuador.

Mauricio Jaramillo Jassir, profesor de Política Exterior Comparada en la Universidad del Rosario, señala que el fenómeno de descomposición de la izquierda está ligado al fracaso del modelo sociopolítico, el populismo y el expansionismo. La revolución marxista-leninista fracasó y América Latina también lo experimentó.

“El fracaso de Venezuela ha hecho que los latinos le tengan pánico a la izquierda. El discurso de los candidatos en Latinoamérica es: ‘si usted no quiere que acá pase lo que pasó en Venezuela, no vote por la izquierda’. El desprestigio es total. El éxito de la izquierda es por momentos y en este entró en declive. Esa caída es aprovechada por la derecha, tal y como ocurrió este fin de semana en Chile, donde Piñera aprovechó el desgaste de ese modelo y se hace al poder por segunda vez”, explica Jaramillo Jassir.

Lea también: Lula dice estar preparado para asumir el poder en 2018

El docente aclara que, como en el caso de Chile, no se trata de cambios radicales, de pasar de una izquierda extrema a una derecha igualmente radical. “No, las élites allí defienden la pluralidad, pero no habrá cambios totales. Esas izquierda y derecha hacen parte de una misma élite. Es igual que pasará en Colombia el próximo año. Acá no hay una izquierda en el poder, aunque muchos hablan de ello. Tendrá la izquierda, eso sí, la oportunidad de hacerse con la presidencia, con Sergio Fajardo, por ejemplo. Nuestra política y las élites son tradicionalmente conservadoras, hasta los liberales lo son. En Colombia no hay una política pendular. Seguramente habrá un cambio de matiz, una alternancia. El discurso tal vez cambie, pero la élite estará en el poder”, destaca Jaramillo.

De Venezuela, dice el docente, no es posible hablar de una alternancia, de alternatividad, pero sí de continuidad. “No habrá cambios drásticos. El modelo fracasó, pero muchos se empeñan en perpetuarlo. La oposición está debilitada y los ciudadanos pareciera que no tienen la intención de manifestarse más. Un cambio pronto no se avizora”, advierte.

Por su parte, Sebastián Bitar Giraldo, profesor de la Escuela de Gobierno de la Universidad de los Andes y doctor en Relaciones Internacionales de la American University, resalta que la izquierda no es la misma en todos los países. “Hay que diferenciarlas. En Chile, en Venezuela, en Uruguay las opciones diferentes a las hegemónicas fueron llamadas izquierda por declararse opositores y afectas a lo social. Pero cada país merece un análisis diferente”, acota.

No se trata de izquierdas o derechas, si no de malas administraciones, analiza Bitar Giraldo.

Lea también: Lealtad, en el ecuador de la disputa entre Moreno y Correa

“En la época de bonanza de commodities (materias primas), muchos de esos países hicieron populismo, gastaron sin control y eso, por supuesto, hizo que fueran aplaudidos, favorecidos en las encuestas. No estaban acostumbrados a gastar de esa manera. Pero el dinero se acabó precisamente por las malas administraciones. Mientras países como Estados Unidos crecerán en 2018 al 2,5 por ciento, los latinoamericanos no alcanzarán el 1%. Ahora, en declive, estos gobiernos quieren o quisieron introducir reformas que son difíciles, sino imposibles de realizar. Esos gastos se tuvieron que recortar. Bajaron los precios del petróleo y de los granos. Además, los escándalos de corrupción hacen que la expectativa de crecimiento en Latinoamérica sea muy baja. Esto coincidió con que en muchos de esos países los gobiernos eran de izquierda", explica Bitar Giraldo. Y concluye: "Esto se ha reflejado en las urnas y en Colombia no será la excepción. Hay un gran desencanto en Latinoamérica y eso ha hecho que el péndulo ahora vaya a la derecha”.

Compartir Imprimir

Comentarios:


Destacados

Carlos Vives
Columnistas /

Para adelante y para atrás

El Mundo inaugura
Columnistas /

EL MUNDO fue la casa de la cultura de Medellín

Mabel Torres
Columnistas /

Firmas y responsabilidad

Guillermo Gaviria Echeverri
Columnistas /

La desaparición de EL MUNDO

Fundamundo
Columnistas /

Mi último “Vestigium”

Artículos relacionados

sebastian piñera
Latinoamérica

Sebastián Piñera repite presidencia en Chile

El expresidente Piñera obtuvo el 54,57% de los votos, frente el 45,43% del aspirante oficialista, el senador Alejandro Guillier.
Lula y Rousseff
Latinoamérica

Lula y Rousseff rendirán cuentas ante Supremo por asociación ilícita

La Fiscalía brasileña denunció a los expresidentes ante el Tribunal Supremo por promover la formación de una “organización criminal” para desviar dinero de...
Cristina Fernández, procesada por primera vez en una causa por corrupción
Latinoamérica

Cristina Fernández, procesada por primera vez en una causa por corrupción

La expresidenta argentina Cristina Fernández (2007-2015) fue procesada hoy por presunta asociación ilícita y administración fraudulenta en una causa sobre...

Lo más leído

1
Columnistas /

¿Y el masculinicidio?

A toda la muerte violenta de una mujer, le endilgan el calificativo de feminicidio. Es un craso dislate
2
Columnistas /

¿Glorieta, rompoi o romboi?

@ortografiajuanv explica las interrelaciones de culturas y la formación de nuevas palabras
3
Columnistas /

¿Dulcecito o dulcesito?

El elemento que agregamos al final de una palabra para cambiar su sentido se llama sufijo… Este sufijo...
4
Columnistas /

Ingeniería y ética profesional

La ética en la ingeniería empieza por establecer que la responsabilidad primaria del ingeniero es...
5
Columnistas /

¿Va mayúscula después del signo de interrogación?

“¿Cuándo estaba pequeño usted bailó y jugó con la ronda infantil que rezaba ‘la colita es mía, es...
6
Columnistas /

¿Migrar o emigrar? ¿E inmigrar qué?

Migrar, emigrar e inmigrar hablan de la misma realidad, pero no por ello son sinónimos. Las diferencias...