Los estudios geológicos en Antioquia (Continuación)

Autor: José Hilario López
4 marzo de 2020 - 12:00 AM

Los trabajos de Integral-Woodward Clyde Consultants se consideran pioneros en su género en Colombia y fueron la escuela para un selecto grupo de geólogos, que han contribuido con el avance de los estudios de riesgo por eventos geológicos y sísmicos en nuestro país.

Medellín

Antes de seguir adelante no podría omitir mencionar la obra del Hermano Daniel de la Comunidad Lasallista y profesor durante muchos años del Colegio San José de Medellín, investigador afortunado de los temas relacionados con las ciencias naturales, tal como lo reseña Juan de la Cruz Posada, prologuista de su libro “Nociones de geología y prehistoria de Colombia”, publicado en 1948.

Para continuar con nuestro empeño de resumir la historia de los estudios geológicos en nuestra región, veamos la obra de mis profesores Hernán Garcés y Darío Suescún, reconocidos principalmente por sus trabajos sobre geología económica, la geología aplicada al estudio de los recursos minerales. A Garcés ya me había referido como que fue el primer ingeniero colombiano doctorado en geología, a su vez, Suescún, mi inolvidable maestro, hizo parte de la primera promoción de ingenieros de petróleos y geología graduados en la Facultad Nacional de Minas en el año 1945. La publicación más importante del doctor Garcés, lleva por título “Geología económica de los yacimientos minerales  de Colombia” (1964), estudio pionero en nuestro medio.

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La llegada de Darío Suescún como profesor a nuestra Facultad de Minas a principios de los 60, ya un experimentado profesional reconocido por sus estudios mineros en los departamentos del Tolima y Valle del Cauca, significó todo un acontecimiento académico que marcó mi generación y siguientes, que empezábamos a formarnos como geólogos de minas y más tarde como ingenieros geólogos. Suescún como académico y Director del Inventario Minero Nacional fue un prolífico escritor, con publicaciones, para sólo referenciar aquellas relacionadas con la geología, mencionaremos: “Estudio de las arcillas industriales de la zona central de Antioquia” (1965), “Apuntes sobre el suelo y el subsuelo en Antioquia” (1974) y “Recursos naturales de Colombia (1984)”.

Quiero ahora referirme a tres disciplinas relacionadas con la geología, como son la ingeniería geológica, la ingeniería aplicada a la evaluación y control de la erosión y los estudios de riesgo símico, que surgieron en la firma consultora Integral en las décadas del 70 y 80 del siglo pasado, en el desarrollo de los estudios para el aprovechamiento hidroeléctrico del Río Cauca Medio.

La ingeniería geológica es la disciplina que se encarga de la aplicación de la ciencia geológica al diseño y construcción de las obras de infraestructura. Hasta la década de los 70 del siglo pasado, en Colombia era muy escasa la comunicación entre la geología y la ingeniería civil; a pesar de este antecedente, Integral llamó a quien esto hoy escribe a ser parte del grupo interdisciplinario conformado para iniciar los estudios del gran proyecto denominado Aprovechamiento Hidroeléctrico del Cauca Medio, concebido por el gran ingeniero José Tejada, que incluía ocho centrales de generación, entre ellas la que hoy conocemos como Hidroituango. Ese empeño de Integral y de Interconexión Eléctrica S.A (ISA), la dueña en un principio de este ambicioso proyecto,  se puede considerar como la experiencia ingenieril donde por primera vez en Colombia se reunieron la geología y la ingeniería civil, dando origen a la ingeniería geológica nacional. Aquí es necesario hacer un reconocimiento especial a los ingenieros geólogos norteamericanos Richard Goodman y Andrew Merritt, nuestros asesores y maestros.

A finales de los años 70 con la llegada a Integral de la firma consultora estadounidense Woodward Clyde Consultants (WCC) se dio un salto cualitativo que enriqueció los estudios geológicos en Colombia. En el grupo profesional de WCC que asesoró a Integral durante más de ocho en los estudios de riesgos sísmico y geológico de los proyectos hidroeléctricos del Cauca Medio y del Río Calima en el Valle del Cauca, la figura relevante fue el doctor William Page, cuya obra se compendia en dos publicaciones conjuntas con Integral, tituladas “Preliminary study of geomorphology and quaternary stratigraphy, Ituango Proyect-Colombia (1981)” y “Seismic geology and seismicity of northwestern Colombia (1986)”; a su vez Integral realizó, también para ISA, “El Estudio Geomorfológico del Proyecto Hidroeléctrico de Cañafisto” (1985), con el cual se avanzó hasta esbozar un plan de manejo para el control de la erosión para el suroeste antioqueño.  

Los trabajos de Integral-WCC se consideran pioneros en su género en Colombia y fueron la escuela para un selecto grupo de geólogos colombianos, que han contribuido con el avance de los estudios de riesgo por eventos geológicos y sísmicos en nuestro país, enriqueciendo el patrimonio científico nacional. Uno de los geólogos que mejor aprovechó el legado de Integral-WCC fue Michel Hermelin, fundador en nuestro medio de la Geología Ambiental y profesor de varias generaciones en la Universidad Nacional-Sede Medellín y en la Universidad Eafit.

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Entre las investigaciones de Integral-WCC quiero aquí referirme a los estudios geomorfológicos de los proyectos hidroeléctricos de Ituango (hoy Hidroituango) y de Cañafisto, en particular en lo relativo  a  los procesos erosivos en los terrenos que conforman las cuencas hidrográficas aportantes directas a los respectivos embalses.

La erosión de la macrocuenca Magdalena-Cauca y sus impactos en los ecosistemas hídricos es uno de los mayores problemas ambientales del país, en particular en lo que se refiere  a las afectaciones al embalse de Hidroituango, así como a las ciénagas de la Mojana, las ciénagas del medio y bajo Río Magdalena y  la Bahía de Cartagena. Este columnista ha estado empeñado en promover en la academia colombiana la creación de la cátedra sobre erosión, no sólo para los geólogos e ingenieros geólogos, sino para los ingenieros agrónomos, forestales, agrólogos, ambientales y civiles, además de los geógrafos y biólogos, todos ellos  llamados a ser los futuros profesionales que se encarguen de diseñar e implementar los mecanismos y procesos de control de erosión, la transdisciplina que integre la ciencias de la tierra con las ciencias de la vida. Un reciente evento propiciado por Eafit en cabeza de su director de doctorados en ciencias de la tierra, el doctor Juan Darío Restrepo, nos permitió, conjuntamente con la ingeniera agrónoma y doctora en ciencias bilógicas Lilliam Gómez y el biólogo Alejandro Henao, discutir en el más alto nivel la tarea en que estamos empeñados.

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