“La doctora sólo miró la pantalla”

Autor: Carlos Alberto Gómez Fajardo
10 octubre de 2017 - 12:10 AM

Estamos –como todo el mundo- inmersos en un sistema sanitario rigurosamente reglamentado e inspirado en una unilateral y errónea visión economicista

En toda actividad humana existe un antagonismo interminable entre el ser y el deber ser. Incluso en las ciencias, en los más rigurosos escenarios de objetividad  y control de la observación de los hechos o de la realización de experimentos, sucede el error. Toda actividad humana es susceptible de falla, y por tanto, de mejoramiento. La historia de las aplicaciones de ciencia y tecnología abunda en la demostración del hecho sobre el que Popper llamó acertadamente la atención: es necesario contrastar, verificar; el conocimiento que nos proporcionan las ciencias es corregible.

En la vida diaria se escuchan iterativas quejas en lo que toca a la relación médico paciente: vivimos en un déficit de humanidad en este aspecto: “Esa doctora  casi ni me miró, estaba concentrada en el teclado del computador”, “aquel doctor tenía mucho afán, sólo respondió a algunas de mis preguntas de modo seco y cortante”, “no me preguntó por los medicamentos que tomo o a mis otros problemas de salud…” Las tres frases anteriores puede decirse hacen parte usual de conversaciones familiares. Se escuchan estas quejas con mucha, con demasiada frecuencia.

Aproximarse al problema de la deshumanización, del enfriamiento de la relación médico-paciente, exige enfoques de envergadura conceptual: estamos –como todo el mundo- inmersos en un sistema sanitario rigurosamente reglamentado e inspirado en una unilateral y errónea visión economicista de las cuestiones de salud. Hay factores que no pueden desconocerse y cuyo impacto no se reduce al del escenario de Colombia pues son problemas universales: judicialización de la medicina, exigencias de una sociedad sometida a las fuerzas del consumo y a la más absurda confianza –un nuevo tipo de paganismo- en que la técnica es capaz de  solucionar todo lo que sucede al enfermo. Adicionalmente, crece la realidad de la máxima complejidad técnica y el exceso de especialización en cuestiones  que atañen al diagnóstico y a los tratamientos. La poderosísima industria farmacéutica no deja de tener su influencia en una visión fármaco-céntrica en la cual se magnifican síntomas  para los cuales se llega a creer que existen manejos: “A pill for everything”, una píldora bastaría para solucionar toda dolencia, versión del siglo XXI de la panacea de los tiempos homéricos, paradójicamente convertida en caja de Pandora que disemina los males por la superficie de la tierra: su versión actual es la hiper-medicalización , el exceso de diagnóstico y la iatrogenia.

Puede interesarle: Especialistas satisfechos y herméticos

Pero es también una realidad que el encuentro paciente-médico será siempre una situación protagonizada por personas concretas: el sanador-terapeuta y el paciente-enfermo, ser humano necesitado de una ayuda. Esto es posible y sucede en efecto, cuando entre estos dos protagonistas se da una relación de encuentro, de confianza, de reconocimiento mutuo de la humanidad que se expresa en ambos rostros.

En medio del actual panorama de deshumanización, aún continúa sucediendo el efecto maravilloso de la catarsis. La bella palabra griega Katharsis (purificación, alivio) tiene lugar realmente.  Adicional a la probada efectividad de la intervención técnica a que ha llegado la praxis médica acontece el gesto acogedor, la disponibilidad a la escucha, la  verdadera empatía -ponerse en el lugar del otro- y esto no ha perdido su peso hoy, aún en medio de la impersonal y masificada  sociedad tecno-científica. Muchos hemos experimentado el alivio de ser escuchados por alguien receptivo y amable. El hecho de manifestar una honesta actitud de escucha alivia. La catarsis en efecto sucede, no es cuestión de computadores, de esotéricos conceptos fisiopatológicos, de cuantificación de parámetros anormales en los resultados de infinitas pruebas de laboratorio.

Lo invitamos a leer: Dar lo mejor de sí mismo

Manifestar esta disposición de escucha, ponerse comprensivamente al nivel de la angustia de quien padece, ayuda a aliviar y a sobrellevar la carga del padecimiento. ¡Cuánto se merece cada ser humano paciente que al encontrarse con su terapeuta, encuentre allí también oídos dispuestos a escucharle en serio, a permanecer fieles al ethos de la terapia, a la razón de ser de todas las profesiones  sanitarias! Tenemos que mirar la pantalla del computador, es inevitable. Tenemos severas restricciones de tiempo y de un ambiente helado: pero a la vez, la mirada honesta y cálida a los ojos del otro ser humano y el discreto apretón de manos, ayudan a efectuar y a mejorar una genuina relación sanadora.

Compartir Imprimir

Comentarios:


Destacados

Casa Coroliano Amador
Columnistas /

Medellín: Construcción o tumbazón

Obras en el centro
Columnistas /

Otros aportes al tema ambiental y de movilidad

Candidatos
Columnistas /

La falta de competencias para gobernar

Objetivos de desarrollo sostenible
Columnistas /

La agenda 2030, el proceso de paz y las elecciones de octubre

Cárcel
Columnistas /

Castigo y votos

Artículos relacionados

Salud: dinero, sofismas y verdades parciales
Columnistas

Salud: dinero, sofismas y verdades parciales

Hay razones para cuestionar la validez, la forma de la presentación y el enfoque de las cuestiones de interés público en temas sanitarios

Lo más leído

1
Política /

Los conservadores ya tienen candidato a la Alcaldía de Itagüí

Fue avalado por ese partido el ingeniero y exsecretario de Infraestructura José Fernando Escobar. No se...
2
Urbanismo /

El Bajo Cauca se desangra en silencio

Las confrontaciones armadas de grupos ilegales mantienen sitiados a los seis municipios de esta subregión...
3
Política /

Panorama político

En varios municipios de Antioquia comienzan a definirse candidatos únicos mediante encuestas.
4
Columnistas /

Medellín: Construcción o tumbazón

En El Poblado muchos propietarios se han ido apropiando, construyendo y anexando a sus locales comerciales,...
5
Política Económica /

¿Cuál es la historia de la Ocde y quienes integran el organismo?

Los orígenes de la Ocde se remontan a la década de 1940 con la ejecución del Plan Marshall
6
Columnistas /

Repensando la armonización curricular

Algunas universidades disminuyeron el número de créditos académicos de sus programas de licenciatura,...