Jorge Morales, sin tapabocas

Autor: Nacho
6 mayo de 2020 - 06:57 PM

Durísimo, descarnado, al desnudo y sin tapujos es el panorama de la salud en Colombia antes y durante la actual pandemia que describió este médico y excongresita antioqueño. Entrevista.

Medellín

El reconocido médico oncólogo Jorge Morales Gil dijo que la verdadera pandemia que afecta a Colombia es la de la corrupción, que ha golpeado sin ninguna consideración al sistema de salud del país, tanto público como privado.

El también exparlamentario,  fundador de empresas médicas y generador de empleo para el personal de la salud, se quitó el tapabocas para prender el ventilador de críticas a la forma como opera la estructura de la salud en el país y aseguró que si Colombia no tuviera el alto grado de corrupción que domina en todas las esferas de su sociedad,  tendría todas las posibilidades de enfrentar cualquier situación.

En la parte sociológica anotó que la pandemia del coronavirus es importante en el país, porque está poniendo en peligro a los ricos que les tocó quedarse, pues los pobres nunca han importado.

 

¿Doctor Morales, usted es en particular un duro crítico de lo que ha sucedido en Colombia con los sistema de salud. Considera que el área de la salud ha sido tan afectada por la fuerte ola de corrupción pública que reina en Colombia, que a la vez impide una adecuada batalla contra la pandemia viral?

El sector salud en general, tanto público como privado, está gravemente afectado de corrupción desde las más altas esferas.

Aquí ha habido una corrupción estatal miedosa desde la época del Seguro Social, desde Caprecom, en las mismas intervenciones que ha hecho el Estado en Saludcoop y Cafesalud que han sido desvergonzadas. Como un señor Guillermo Grosso se robó más de 800.000 millones en Cafesalud y hoy goza de casa por cárcel si es que es verdad. Las circunstancias del señor Carlos Palacino con Saludcoop y hasta el día de hoy no se han visto un solo peso.

Vemos como el señor de Adres fue un ineficiente funcionario de Savia Salud y del Ministerio de Salud y el premio que le dieron es que sea el director del Banco de la Salud.

Por la corrupción en la salud nunca ha habido ninguna persona en la cárcel.

Hemos tenido toda una cantidad de muertos por la ineficiencia, por la inoperancia y por la falta de acción de los organismos de control.

Y como estas son platas de alto nivel, vemos como sacan para liquidar a Caprecom y las quiebras son hacia adentro.

A Coomeva le giraron 300.000 millones para solventar las dificultades económicas y lo que hicieron fue autopagarse ellos mismos.

A la EPS Coomeva la han cerrado en varios departamentos y no sé por qué aquí en Antioquia el señor superintendente de Salud no ha tomado la decisión. Es vergonzoso como los pacientes de Coomeva son iguales a muerte, no aprueban absolutamente nada, no autorizan nada, no atienden al teléfono, no atienden al personal, tampoco en forma virtual y niega todos los servicios.

Coomeva es igual a condenado a muerte.

Vemos como Sura manda unos mensajes catastróficos, de pánico al Covid para que los usuarios no salgan a la calle y no utilicen los servicios de salud.

Ponen a los hospitales a que se adecúen de una manera importante para atender una pandemia, pero hoy por hoy esos hospitales están cerrados con un 30% de ocupación  y nadie les paga el cargo por disponibilidad. Dónde están esos dineros, la plata de la UPC que le llega directamente a las EPS, que no están gastando porque la gente no está saliendo, a dónde  va, no se reglamentó el Punto Final y no se pagó.

El señor gobernador Luis Pérez y su secretario de Salud, Carlos Mario Montoya exigían a las  clínicas del 10 al 30% obligatorio de descuento para pago, se hizo el descuento y nunca pagaron.

Nunca se ha visto a un director de un CAB y de una EPS, que se haya robado la plata de la salud, pagando cárcel. Esto es una vergüenza.

Ahora, médicamente cómo lo han hecho las autoridades de este ramo en Colombia en su batalla contra el virus?

Cuando a principios del año se comenzó a hablar del covid como un virus demasiado agresivo, que iba creciendo mundialmente, aquí estaban dedicados a la pelea burocrática del señor presidente  Duque a ver cómo le daba gusto al señor Vargas Lleras y fueron a nombrar primero al secretario de Salud de Barranquilla. Después por peleas políticas nombraron a Fernando Ruiz, quien fue trabajador directo de la clínica que está construyendo el señor  Luis Carlos Sarmiento Angulo, o sea, llegaron dos meses tarde.

Fuera de eso el Instituto Nacional de Salud perdido, una sola maquina que no funciona, las pruebas no se han hecho, en Antioquia hicieron en un Laboratorio Echavarría 100 pruebas con errores por improvisación, hoy están reportando 8.000 covid-infectados cuando estamos de lejos con más de 25.000 enfermos.

Entonces ha sido catastrófica la acción de este señor ministro, no han hablado de aplanar curvas de contagios, lo único era ganar tiempo. Han ganado tiempo pero robándose la plata de tres millones de mercados, robándose la plata de los subsidios de la tercera edad, robándose la plata de la compra de los ventiladores, de las mascarillas el Ejército, el Gobierno, improvisando robándose lo mayor posible, como lo ha demostrado una gran cantidad de gobernadores y alcaldes, como el del Chocó ya destituido.

No es la que mejor me guste, pero quien le puso las tildes sobre las íes, la que cogió el toro por los cachos fue la alcaldesa de Bogotá, Claudia López. Exigió y obligó al cierre del aeropuerto, por donde entraron 60.000 personas en marzo con virus a dos manos.

Ella fue la que obligó al confinamiento y fue la que cerró las ciudades de la mano del gobernador de Cundinamarca, mientras que el pobre ministro de Salud no sabe lo que está haciendo.

Hoy no tiene estudios avanzados para vacunas, para medicamentos. Ese exabrupto de meterle 200.000 millones a una unidad médica en Corferias es innecesario, porque no se ha utilizado ni se hará porque sobredimensionaron el tema, lo que es un robo inmenso, un “reficarcito” disfrazado de carpas para pagarle 11.000 millones de alquiler a Corferias, que es propiedad de la Cámara de Comercio de  Bogotá.

Ahora comenzaron abrir de a poquito, están abriendo manufacturas y el comercio va de último. Y eso para qué sino hay quién venda. Esto ha sido una desinformación total. Dan la información del covid como en los almacenes americanos. Siempre dicen 893, nunca 920 o 940 porque van maquillando. Las cifras de hoy son de hace quince días, no hay una interlocución general porque aquí no hay como en los grandes países, un presidente como voz de mando, donde todo el mundo haga caso, aquí todo el mundo hace lo que le da la gana, un país que va de picada a la bancarrota, a excepción de las entidades financieras, de los monopolios de las comunicaciones porque esos sí van a ganar, los bancos no prestan, solo subrogan un poquito las deudas en el sentido del tiempo, pero están los intereses y el apalancamiento de las platas, el Fondo de Garantías el 90% lo cubre el Gobierno, que pone la plata, pero los 500.000 millones de intereses se los ganan los privados.

En tiempos de pandemia, el oncólogo Jorge Morales trabajando día a día.

En tiempos de pandemia, el oncólogo Jorge Morales trabajando día a día.

 

¿Hay sectores que reclaman que la privatización de la salud como un negocio más que como un derecho público o un servicio, complica aún más las acciones contra el virus?

Si algo le ha dado viabilidad a la salud en Colombia fue privatizarla, que estuviera por fuera de la manigua del Gobierno y del Estado.

Si nosotros hoy sólo fuéramos Caprecom o el Seguro Social no tendríamos ni la más mínima tecnología ni las posibilidades de salir adelante.

El problema grande no ha sido la privatización, ha sido el desalme que tienen las EPS para pagarle a los hospitales para que puedan crecer tecnológicamente, para que puedan pagar sus nóminas a tiempo, para que puedan contratar a los mejores especialistas. Pero Savia Salud con una deuda de más de un billón de pesos, que contrata los peores centros de  atención, no exige la más mínima  calidad, donde no pagan a tiempo, donde las tarifas son pírricas y exiguas, donde el Ministerio de Salud hace unos controles de precios que nadie los entiende, el Seguro Social desapareció hace unos 30 años y nosotros todavía tenemos tarifas del ISS 2001, es increíble que aún hoy estén pagando ese tipo de tarifas 20 años después sin tener cuenta la corrección monetaria, ni el IPC, ni la inflación y ni el dólar.

El sector privado ha jugado un papel importante, se dejó entrar a extranjeros comprando todas las clínicas importantes, lo que  indica que algo estará pasando.

La corrupción lamentablemente demostró que no tiene escrúpulos,  deja sin atención a los niños de La Guajira, de El Chocó, del Catatumbo, de las regiones más vulnerables y eso dolió, pero somos indiferentes.

Ahora vemos como unos alcaldes, gobernadores y altos gobernantes  y ejecutivos del orden nacional del Ministerio del Interior para abajo han hecho ochas y panochas con los recursos que van para el covid.

Es imposible pensar que se le va a devolver el IVA a quién por Dios, si los más pobres no están bancarizados. Esos tales 180.000 pesos son una desgracia que es coger a toda una fila de viejitos a que se contaminen por una infelicidad. El gobierno sólo hace populismo.

Estamos hablando de una pandemia, claro van 300 muertos en Colombia, pero se les olvidó que el año pasado hubo 54.000 muertos por cáncer, claro que hay muertos  por el coronavirus y van a ser a  2.000, 3.000, pero se les olvida cuántos han muerto por infartos en Colombia el año pasado, cuántos diabéticos han muertos. Y ahora todos esos diabéticos e infartados los tenemos encerrados.

Entonces, cuándo van a empezar a contabilizar las muertes por la no atención y por no tener cobertura en medicamentos la gran cantidad de adultos mayores que tenemos encerrados.

Nos llenaron de pánico, nos llenaron de miedo y el peor error fue meter las redes sociales informando como si esto fuera un partido de fútbol: a las 3 de la tarde apareció un nuevo caso en Salgar, siendo las 4 de la tarde  otro más en el Tolima. No tenemos rumbo, no tenemos destino, no sabemos para dónde vamos, pero el Gobierno nos encerró, pero no sabe cómo desenredarnos.

Qué vergüenza que el Gobierno siga manejando las platas, se compromete a los pagos, pero nos los hace.

Pero si hacen puentes de 300.000 millones de pesos para que la navegabilidad del Río Magdalena no pueda funcionar.

Lea: Las pérdidas por la pandemia en Medellín

 

¿Usted creía que una pandemia podía afectar de tal magnitud la vida humana global, así es de frágil el ser humano?

La vida humana es fragilísima, lo que pasa es que estadísticamente ha habido más muertes por hambre que por coronavirus. Lo que pasa es que el pobre no cuenta, ahora empezó a contar porque esto también está incluyendo a los ricos.

Están igual de acobardados los ricos que los pobres. La gente está creyendo que el Grupo Argos y los grandes empresarios hicieron una donación grande para que el Hospital Pablo Tobón Uribe pasara de 40 a 80 unidades de cuidados intensivos pensando en el pobre, no, pensando en ellos, porque saben que en cualquier momento necesitan que los atiendan, porque saben que no se pueden ir para Francia, ni para Estados Unidos y ni para Alemania. Les tocó aquí.

Todos los capitales que se han producido aquí y que se los llevan para otros países, no es para reinvertir, no es para que haya consumo, ni para que el desempleo disminuya, para que la inequidad no sea tan grande y tampoco para que esta brecha sea más pequeña. Aquí entre más invertimos, más crece la población pobre, vulnerable y miserable.

Somos frágiles ante un capitalismo salvaje, somos frágiles ante un socialismo populista y somos tan frágiles que hoy se descubrieron las dificultades tan serias que tenemos en educación, aquí nos estamos vanagloriando que la cobertura en educación era inmensa y ahora nos dimos cuenta que menos del 30% de los colombianos tienen acceso a internet, la tal universidad digital y a distancia es una mentira, que los niños van a estar estudiando en sus casas vía internet con las tablet que les regalaron cuando no hay conectividad, no hay comida, pero lo que hay es corrupción por todas partes y mientras siga teniendo casa por cárcel la misma casa que compró con lo que robo, que no tiene que devolver, entonces aquí la pandemia que tenemos que atacar es la corrupción. Sin ella tendríamos toda la posibilidad de enfrentar cualquier tipo de situaciones, pero lamentablemente tienen que morir ricos para que esto se sienta.

Esperemos que no haya un brote de violencia contra las altas clases, para que nuevamente pongamos el grito en el cielo.

 

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Comentarios:

jesus alberto
jesus alberto
2020-05-10 13:26:52
Iluminatium, george soros, plan Kalergui ; nuevo orden mundial con raza hibrida, ect. MORALES GIL, en parte desnuda lo que se viene para colombia.
Jairo Alberto
Jairo Alberto
2020-05-08 17:22:34
Señores que intersante entrevista para hacerla viral , las verdades estan alli , la corrupcion ,pan nuestro de cada dia

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