Debates latosos

Autor: Rubén Darío Barrientos
29 noviembre de 2018 - 09:04 PM

En este debate de Odebrecht, lo más excitante fue la exhibición que hizo la senadora Paloma Valencia del video donde se aprecia a Petro recibiendo unos dineros y guardándolos en una bolsa.

Un agotador debate de más de siete horas en el Congreso, de control político sobre la corrupción de Odebrecht y el fiscal Néstor Humberto Martínez (este 27 de noviembre), tuvo intervenciones extravagantes e interminables: el propio fiscal, habló por hora y media; el senador Jorge Robledo, casi una hora; Gustavo Petro, una hora, y el senador Toño Zabaraín (a quien tildan de haber intervenido alicorado), habló veinte risibles minutos, incluyendo alusiones a Fidel Castro. A propósito, este último personaje se iba a lanzar por el Partido Conservador, pero atendió el llamado de Fuad Char y salió avante por Cambio Radical con casi 75.000 votos, la quinta votación de dicho partido. Ha sido promotor internacional de boxeo, manejador de boxeadores profesionales y actualmente preside la Comisión Sexta del Senado.

Lea también: Petro el retórico

Estaba recordando que en el año 2005, se hundió un proyecto de ley que pretendía ordenar los debates en las plenarias de la Cámara y el Senado. En ese entonces, el ponente Germán Varón, habló de que "se pondrá fin a las largas, tediosas y repetitivas intervenciones". Ello, bajo el mecanismo de voceros y tan solo dos posiciones por bancada: una la mayoritaria y, de forma excepcional, otra por una situación como la objeción de conciencia o la postura del disentimiento. Sinceramente, ¡Qué perderá de tiempo vivimos! Estar frente a la pantalla chica en un debate, es una dilapidación de minutos y horas, en donde casi todos los intervinientes se van por las ramas y lo más emocionante son los agarrones y los enfrentamientos. Por ejemplo, en este debate de Odebrecht, lo más excitante fue la exhibición que hizo la senadora Paloma Valencia del video donde se aprecia a Petro recibiendo unos dineros y guardándolos en una bolsa.

El debate del 18 de septiembre último, también de control político, contra el ministro de Hacienda Carrasquilla, fue más de lo mismo. El senador Jorge Enrique Robledo a la cabeza, lanza en ristre contra él, mientras que senadores de Cambio Radical y del Partido Conservador lo defendieron al considerar que algunos de los argumentos presentados eran falaces. Incluyó show por el anuncio del presidente del Congreso, Ernesto Macías, de engarzar al uribismo en el debate junto con quienes lo citaron, lo que hizo que Robledo amenazara con no acudir, atrasándose la sesión. Discursos latosos, insípidos, interminables y por fuera del rifirrafe, iban y venían. Otros tuvieron alcance de ser abogado de los pobres. No pocos de defensa por las ramas. Se habló de papeles de Panamá y en el recinto del Senado hasta se perdió el control por unos momentos. Se aludió a Uribe y el recargo nocturno, la venta y liquidación de Telecom y de otras yerbas.

Es que aparte de que tenemos congresistas que no parecieran acabar en el uso de la palabra, adolescemos de no tener grandes oradores, como los había otrora. Dice la historia que personajes como: Miguel Antonio Caro, José María Samper, María Cano, José María Vargas Vila, Guillermo Valencia, Enrique Olaya Herrera, Antonio José Restrepo, Silvio Villegas, Eliseo Arango, Augusto Ramírez Moreno, José Camacho Carreño, Jorge Eliécer Gaitán, Gabriel Turbay, Alfonso López Pumarejo, Eduardo Santos, Laureano Gómez, Misael Pastrana, Fernando Londoño Londoño, Otto Morales Benítez, Luis Carlos Galán, el propio Alberto Santofimio y Roberto Gerlein, para citar solo algunos, sí mantenían electrizado el auditorio y el país. Hoy, tenemos somníferos y debatientes que hablan de todo, menos de la esencia. Y que poco miran el reloj, importándoles un rábano que el tedio se apodere del recinto.

Le puede interesar: La nueva política

¿Desaparece la oratoria? Podría ser una pregunta sensata. Hoy lo que se ve, son intervenciones tediosas, aparentes debates de control político –donde se habla de lo divino y de lo humano– y poco poder de síntesis. Estamos hartos de agarrones (CD-Farc; Uribe-Claudia López; CD-Cepeda; Uribistas-Verdes; Uribe-C. Galán; Fiscal-Claudia López; Macías-Robledo; Fiscal-Petro y Robledo, y decenas más) y necesitamos buenos y serios debates de control político, pero desde la preparación y la focalización de los temas. Por lo pronto, se siguen apagando televisores. Estamos muy ocupados para seguir perdiendo tiempo…

 

Compartir Imprimir

Comentarios:


Destacados

Hombre de Viturivio
Columnistas /

¿Ser digno de qué?

Colombia entrena para Copa América
Columnistas /

Deporte de multitudes, negocio de pocos

Cocaína
Columnistas /

Es la mafia, estúpidos

Presidente Duque en congreso de cafeteros
Columnistas /

La economía a presión

Migración Colombia-Venezuela
Editorial /

Cercos a la brava oposición     

Artículos relacionados

La indomable política
Columnistas

La indomable política

La política es algo que no se entiende fácilmente ni nadie puede interpretar a las mil maravillas. Desde la subjetividad, uno dice una cosa y otro dice algo diferente.

Lo más leído

1
Columnistas /

Es la mafia, estúpidos

Es la cultura y la práctica política y terrorista del narcotráfico, con la meta de convertir a Colombia...
2
Salud /

IPS Artmedica, la mejor en tratamientos de enfermedades de alto riesgo

La entidad antioqueña ha sido exaltada durante dos años consecutivos por la Cuenta de Alto Costo en la...
3
Columnistas /

¿Ser digno de qué?

¿Qué se ha hecho de la dignidad en nuestro país?
4
Infraestructura /

La Troncal del Café, a debate en la Asamblea

Los diputados antioqueños quieren saber el por qué de los permanentes problemas de esta vía y si los...
5
Política /

Barbosa: intenta superar su crisis en las urnas

El alcalde de esta municipalidad y otros funcionarios están detenidos por hechos de corrupción que...
6
Salud /

La pastilla del día después bajará de precio: MinSalud

La píldora hace parte de una lista de más de 1.042 medicamentos que el Ministerio de Salud regula para...