Da Vinci: la actitud de quien aprende

Autor: Carlos Alberto Gómez Fajardo
12 agosto de 2019 - 09:04 PM

A pesar de su insólita destreza, de su polifacética capacidad creadora, el genio da Vinci fue un alumno, un sujeto a quien alguien enseñó, y algo muy importante, que supo permitir a su inteligencia la contemplación, admiración y respeto por quienes por diversas vías le trajeron unos conocimientos previos

Medellín

Carlos Alberto Gómez Fajardo

Quien quiere aprender ha de experimentar una actitud, una disposición, un modo de ser, que hace posible el aprendizaje. La curiosidad sana y la voluntad de superación, como elemento connatural a cada ser humano, es acicate para potenciar los procesos de enseñanza-aprendizaje. La destreza y eficacia de algunos maestros quizás radique en su capacidad de estimular las potencialidades de sus pupilos, presentando ante ellos el mundo de los saberes como algo que a la vez oculta maravillas siempre novedosas y que pueden convertirse en un caudal que no se agota. Como lo anotara Bernardino de Siena, algunas reglas han de ser útiles para el buen estudiante: apreciar el saber, guardar silencio, favorecer la concentración, el sosiego, ser ordenado y jerárquico en los procesos de asimilación de conocimientos. La discreción -prudencia, capacidad de discernimiento- es exigencia obvia para la eficacia de quien aprende.

Lea también: Lenguaje, orden y pensamiento

Hay algo muy curioso en la extensísima obra del hombre universal, Leonardo da Vinci, a quien por estas fechas recordamos con motivo de los quinientos años transcurridos. Muchos medios repiten sobre las asombrosas capacidades, ideas e iniciativas consignadas por el genio del Renacimiento italiano. Uno de los puntos que describe de modo muy interesante las cualidades de esta mente colosal está contenido en sus cuadernos de notas, cuya extensión se estima en 5.500 páginas, en muchas de las cuales están incluidos visionarios diseños y proyectos. El autor de la Monalisa escribía: “Siempre hay que aprender de los que dibujan mejor que uno”. Como casi cualquier mortal en la época de la informática puede hoy comprobarlo, es difícil hallar –refiriéndonos a los contemporáneos de Leonardo- alguno que lo superara en el arte de la pintura. Para ello, es obvio –y más en la tradición pictórica occidental- el dominio del arte del dibujo como un presupuesto básico. No obstante, es claro para el genio que debía aprender de aquellos que dibujaban mejor que él mismo. Allí se expresa aquello de la disposición o hábito para ser enseñado y, por lo tanto, para aprender. Sin duda su contacto estrecho con los talleres de grandes maestros de su época (Milán, Florencia, Roma) le hizo familiar la contemplación de bocetos, diseños arquitectónicos, estudios anatómicos, estudios de perspectiva, esquemas de artefactos diversos. Pero el genio tiene una claridad absoluta y merece reconsideración: de quienes dibujan mejor que él mismo, hay que aprender.

Lo invitamos a leer: Charla después del examen

Sentido común, sabiduría práctica, esfuerzo y al mismo tiempo, reconocimiento de sus propias potencialidades y de sus límites: hay allí una noción de gran envergadura educativa. A pesar de su insólita destreza, de su polifacética capacidad creadora, el genio da Vinci fue un alumno, un sujeto a quien alguien enseñó, y algo muy importante, que supo permitir a su inteligencia la contemplación, admiración y respeto por quienes por diversas vías le trajeron unos conocimientos previos: la tradición, a fin de cuentas durante todo el rico proceso de los años del renacimiento, hizo posible que sucediera ése cambio fundamental en el modo de ver las artes, las ciencias, las técnicas, la enseñanza. La configuración renacentista del hombre nuevo no es la aniquilación irracional de los saberes que vienen de la Edad Media. Es la asimilación, renovada y enriquecida por nuevas perspectivas y visiones del mundo, de una riqueza que se había consolidado en la naciente Europa y sus naciones, fruto de los largos años de gestación medieval. Ninguna de las grandes tradiciones occidentales contemporáneas es ajena a aquel proceso. Y el gran genio del Renacimiento –siendo él mismo la encarnación de un nuevo modo de ver el cosmos- no dudó de la capacidad de asimilar el saber de quienes le precedieron. Representa la actitud genuina del estudiante que quiere cultivarse, mejorar, aprender. Una buena dosis de modestia; algo que escasea en estos años de la posverdad, de lo transitorio, lo banal, lo fácil y rápido, y de un limitadísimo concepto del “libre” desarrollo de la personalidad, que hace extender el mito de que cada quien es creativo e innovador simplemente porque se cree idóneo para considerarse precursor de cualquier moda o excentricidad. Da Vinci nos enseña sobre la actitud prudente de quien aprende.

Compartir Imprimir

Comentarios:


Destacados

Luis Pérez
Columnistas /

Qué contraste

José María Castillo Rada
Columnistas /

Castillo y Rada: secretario de Hacienda

Iván Duque en Gómez Plata
Columnistas /

Duque, año perdido para Colombia

río Cauca
Columnistas /

Manejo simbólico del derecho

Luis Carlos Galán
Columnistas /

Treinta años sin Galán, treinta años sin mi papá

Artículos relacionados

Dar lo mejor de sí mismo
Columnistas

Dar lo mejor de sí mismo

Su fructífero paso por esta vida no será olvidado. Mucho menos por quienes hemos tenido el privilegio de disfrutar de modo directo de su enseñanza, ejemplo y amistad.

Lo más leído

1
Columnistas /

Deshumanización de la educación

Hemos deshumanizado la educación cuando la ética y la estética dejaron de influir en el desarrollo del...
2
Columnistas /

Revolución y tautología

Morris fue jefe de Prensa de Chávez y en la alcaldía de Petro conectó descaradamente el canal Capital al...
3
Política /

Panorama político

La campaña electoral está en todo su furor y presentamos un resumen de algunas de las últimas novedades...
4
Columnistas /

Duque, año perdido para Colombia

El primer año de gobierno de Duque debe ser juzgado a la luz de esta situación, de esa impotencia, del...
5
Mundo Estudiantil /

Es un error exponer a su hijo a las pantallas a temprana edad

Conozca herramientas para orientar a padres, madres y cuidadores en la protección de sus hijos en la era...
6
Columnistas /

Manejo simbólico del derecho

Bien desprestigiado que anda el Poder Judicial para que ahora sea objeto de burla por la trascendencia pero...