Columnistas

Retransmitir o crear
Autor: Pedro Juan Gonz醠ez Carvajal
3 de Febrero de 2015


Una de las discusiones m醩 interesantes y profundas dentro de las Instituciones de Educaci髇 Superior serias, es la que lleva a la definici髇 de si la labor acad閙ica a desarrollar va a girar 鷑ica y exclusivamente alrededor de la retransmisi髇 de conocimientos, con respecto a las 醨eas de conocimiento particulares, o si la Instituci髇 va a enfrentar el enorme reto de potenciar la creaci髇 de nuevo conocimiento.

Una de las discusiones más interesantes y profundas dentro de las Instituciones de Educación Superior serias, es la que lleva a la definición de si la labor académica a desarrollar va a girar única y exclusivamente alrededor de la retransmisión de conocimientos, con respecto a las áreas de conocimiento particulares, o si la Institución va a enfrentar el enorme reto de potenciar la creación de nuevo  conocimiento.


No es una discusión de poca monta, pues la retransmisión inicial de conocimiento es prerrequisito para ambas estrategias, ya que es necesario conocer el “estado del arte” dentro de cada área del saber, con el fin de poder definir las líneas de investigación que han de ser desarrolladas por la segunda de las estrategias.


Llegar a acceder al acumulado de conocimiento desde sus orígenes, conocer y distinguir sus vertientes,  sus desarrollos y tendencias presentes, requiere de una investigación permanente y exhaustiva alrededor de  las fuentes primarias y secundarias.


Ahora bien, para poder realizar esta labor, la Institución, a través de sus respectivos departamentos académicos asociados a las diferentes áreas de conocimiento, debe contar con un profesorado de alto nivel, comprometido no solo con el proyecto institucional, sino, además, con su ejercicio como docente, lo cual exige disciplina, estudio y labor de trabajo grupal. La estabilidad de los buenos docentes es indispensable ya que los procesos educativos están signados por el mediano y el  largo plazo y los procesos de investigación requieren continuidad.


Un conocimiento profundo por parte de la Institución de su entorno local, regional, nacional e internacional, le permitirá, previo reconocimiento de las ventajas comparativas y competitivas asociadas al escenario seleccionado, entender las realidades, evidenciar los sectores estratégicos y los actores de todos los órdenes que componen el aparato productivo que lo influye y la realidad social  sobre los  cuales se   desea intervenir. 


Con este prerrequisito cumplido, se deberá determinar qué es lo que se le quiere proponer al entorno: su diagnóstico o la generación de escenarios nuevos que permitan modificar los procesos de producción y de transformación vigentes, o los marcos de pensamiento y de relación actuales, o crear unos nuevos.


La implementación de esta estrategia deberá contar con los recursos y con la comunión de intereses entre la Institución, el Estado y el Sector Productivo, ya sea para solucionar problemas  o para proponer nuevas formas de actuación, siempre poniendo por delante, sin ningún tipo de excusas, los altos intereses nacionales.


Docentes con vocación investigadora, Doctores o no, deben definir las líneas de investigación y los productos a generar y comenzar a motivar a otros docentes y a los estudiantes, a la conformación de semilleros de investigación, que una vez maduros, se conviertan en grupos de investigación, que a su vez, han de perfilar el factor diferencial de cada Institución, a través de un proceso continuo de motivar a pensar.   


Personalmente, y para el caso de un país como Colombia, yo privilegiaría la investigación aplicada, sin  dejar a un lado la teórica.


Un país lleno de riquezas y de necesidades, requiere de una estrategia de investigación que lleve a un desarrollo sostenible con equidad.


Sin ningún rubor, sostengo que la investigación debe generar recursos económicos para las Instituciones que se comprometan con ella.


Podría parecer un poco extraño que en un país en desarrollo, nos preguntáramos ¿en cuánto contribuye al PIB local, regional o nacional  la Universidad X o la Universidad Y?


Esta reflexión que puede ser considerada como herética o sacrílega, contrasta con el orgullo con el cual el MIT (Massachusetts Institute of Technology) presenta sus resultados y sus logros, entre los cuales está participar con un alto porcentaje del PIB de su ciudad y de su Estado.


Recordemos una sabia sentencia de José Ortega y Gasset: “Si un pueblo es políticamente vil, es vano esperar nada de la Escuela más perfecta”.