Columnistas

Atrasados. . . o retrasados. . .
Autor: Mariluz Uribe
3 de Mayo de 2016


Dir韆mos que la civilizaci髇, la educaci髇 y el progreso van -o por lo menos deben ir- hacia adelante y de la mano. Pero creo que en muchas cosas hemos retrocedido.

Diríamos que la civilización, la educación y el progreso van -o por lo menos deben ir- hacia adelante y de la mano. Pero creo que en muchas cosas hemos retrocedido. Para nuestras cuentas “gregorianas” del tiempo, estamos en el Siglo XXI según se hila dizque desde el nacimiento de Jesús. El hecho observable es que en esta humanidad agobiada y doliente que existe desde quién sabe cuándo, se educa a los niños por medio del temor y se los  trata corrigiéndolos a rejo y a palmada.


Cómo quisiera que viviéramos una frase que popularizaron los indígenas “puebla” de New Mexico: “Ponerse en los zapatos del otro”. ¿Nos hemos puesto en los zapatos de nuestros hijos, sobrinos, nietos, o parejas? ¿Hemos sido capaces de asumir su lugar e intentar ver cómo son, qué sienten? 


En mi trabajo como psicóloga de parejas en el consultorio, y de adolescentes en el colegio Gimnasio del Norte, físicamente a veces pedía a las personas que cambiaran de zapatos; y por supuesto también de asiento, allí donde estaban y también en la casa, en los lugares supuestamente obligatorios de la mesa del comedor o del ahora “cuarto de la tele y/o del computador”.


Un niño no inventa ser malo. Un niño hereda y copia. ¿Cuándo aprenderemos eso? Miren este cuentico de la vida real: Un programa dominical por Caracol: Una mamá dice que dejó de gritarle y de pegarle al niño para se levantara para ir al colegio. Y como la gran cosa contaba que ahora SÓLO le decía: “Si el bus te deja, esta tarde no ves tu programa de televisión.”  


¡S O S!  Resulta que la TV es un “premio” si el niño ya se envició. Y si bien no está recibiendo palmadas ni gritos, ahora está asustado, y largamente preocupado y triste porque a lo peor no podrá ver su tele-programa favorito. Ay Dios! Nos tienes abandonados.


El NO, el YA, el SI condicional, están prohibidos para los que queremos educar, enseñar, y primero que todo educarnos y entender. Recordemos que el cerebro ignora el NO, le es incomprensible.


Por favor que quede eso claro, no estoy inventando,  lean cualquier libro de Psicología del aprendizaje. Dénse una “voladita” a New York y pregúntenle a nuestro genial doctor Rodolfo Llinás M.D. que por algo no lo dejan venir de por allá. ¡O al menos busquen por Internet! 


Repitamos: Decir NO HAGAS es una provocación!!! El NO es recibido por una primera neurona y cuando el resto de la frase llega a la segunda neurona la primera se ha cerrado. ¿Han visto a algún animal sugerir un NO a su cría, o a su pareja?


Lo que estamos criando con esa pseudo educación son seres antisociales, asustados, prevenidos, vengativos, probables criminales. ¡Los criminales no se inventan, los hacemos!


Repetiré hasta la saciedad el tema de los POR QUÉS DE LA VIOLENCIA, de George Kohlrieser, psicólogo transaccional que conozco y cuya obra tengo el permiso de comentar y traducir.


Traeré el tema con los aportes que hice con el psicólogo Arturo Gaitán en el Congreso Interdisciplinario de Violencia y Conflicto en la U. Manuela Beltrán. Y también en el periódico Internet de Juan C. Uribe Posada: “Realidades económicas y sociales”.


*Psicóloga PUJ y Filóloga UdeA