Palabra y obra

The importance of Francisco José de Caldas
La importancia de Francisco José de Caldas
Autor: Dario Valencia Restrepo
1 de Abril de 2016


Una mirada a la vida y obra de Francisco José de Caldas, cuando se conmemora el bicentenario de su muerte


Esta semana tuvo lugar en el Parque Explora de la ciudad de Medellín la Tercera Jornada Caldas, una oportunidad para escuchar ocho ponencias y dos conversaciones sobre la vida y obra de Caldas, así como sobre el contexto histórico de su época. 


Dicha Jornada hizo parte de las diversas actividades que, bajo la dirección de la Academia Colombiana de Ciencias, se vienen realizando en el país para conmemorar solemnemente en 2016 el bicentenario de la muerte de Caldas. Las actividades en Antioquia se han organizado por parte del Capítulo de Antioquia de la Academia y por un Comité Académico y sus diferentes comisiones de trabajo. Muy decidido ha sido el apoyo de instituciones como el Parque Explora, la Universidad de Antioquia, la sede Medellín de la Universidad Nacional de Colombia y la Asociación Colombiana de Facultades de Ingeniería.


Caldas en Antioquia


Importante fue la presencia de Caldas en Antioquia entre 1813 y 1815. En estos años, el neogranadino hizo el tránsito de científico a militar en razón de la necesidad de defender la entonces República de Antioquia de los intentos de reconquista por parte de las tropas españolas. Protegido por el presidente dictador don Juan del Corral, Caldas recibió de este la orden de preparar una maestranza de artillería y una escuela de ingenieros militares, ambas en la capital Rionegro, y lo encargó de la dirección de las dos instituciones pues este era ya conocido por antecedentes en la ingeniería militar. Caldas se encontraba en Antioquia como refugiado, ya que había hecho parte del ejército de los federalistas, perdedor en la guerra civil contra los centralistas.


A pesar de haber ejercido como ingeniero militar, su pensamiento y sus actividades principales estuvieron centrados en intereses científicos, pero se contagió de esa época turbulenta de la emancipación y aplicó con sinceridad y empeño sus conocimientos en pro de la Independencia.


Perfil de los Andes de Loja a Quito. Se trata de una nivelación de tres plantas diferentes, entre ellas la chinchona, de cuya corteza se extraía la quina


La Maestranza de Artillería y la Escuela deIngenieros Militares


La Maestranza se dedicó a fabricar armamento para el Ejército y también a construir las máquinas de acuñación para la Casa de Moneda que Del Corral ordenó abrir en Medellín. Por su parte, el cuerpo de ingenieros empezó preliminarmente con tres cadetes, cuya actividad tal vez estuvo centrada en la práctica, pero las labores académicas sólo se iniciarían más tarde cuando a los tres cadetes se agregarían otros nueve, lo que seguramente exigió una educación más formal.


El 13 de junio de 1814 se iniciaron las lecciones militares en la escuela de ingeniería fundada y dirigida por Caldas. Entre los profesores de dicha escuela se encontraban, además de aquel, el distinguido militar francés Manuel Roergas Serviez y el gran educador y magistrado José Félix de Restrepo, de quien el prócer recibiera las primeras clases ilustradas en el Colegio Seminario de Popayán. Y entre los cadetes se encontraba un joven de casi 15 años llamado José María Córdoba.


Como en septiembre de 1815 Caldas viajó a Bogotá con el fin de fundar una escuela de ingenieros militares semejante a la de Antioquia, y para que completara su ya iniciado atlas de la Nueva Granada, la escuela fundada en Rionegro sólo alcanzó a funcionar un año y medio, aproximadamente. En ese momento la institución se encontraba en Medellín, adonde había sido trasladada poco después de iniciar actividades. En esta ciudad, Caldas organizaría una fábrica de pólvora y dirigiría la construcción de máquinas para la fabricación de armamento.


Este apoyo militar a los enfrentados a la metrópoli, junto con sus escritos a favor de la Independencia aparecidos especialmente en el Diario Político de Santafé de Bogotá, fueron las razones esgrimidas por los oficiales españoles para llevarlo al cadalso sin tener en cuenta sus aportes científicos y lo mucho que al respecto hubiera podido lograr en el futuro.


Revellín a la derecha del fuerte de Bufú (1813). El revellín es una obra exterior que cubre la cortina de un fuerte y la defiende


Sobre logros de Caldas


La lucha de Caldas en un medio tan poco receptivo lo llevó a convertirse en animador y líder de una naciente comunidad científica, truncada brutalmente en los años terribles de la Reconquista. En el Semanario del Nuevo Reino de Granada pudo demostrar sus talentos como escritor, editor y publicador. Y ese periodismo científico que allí apareció se convirtió en una auténtica cátedra pública del neogranadino.


Aunque ha recibido mayor atención el método hipsométrico de Caldas, es posible que su trabajo más original sea el relacionado con la distribución de las plantas según la altitud. Como Humboldt venía ocupándose de ese tema, se llevó una gran sorpresa al conocer las inquietudes de un desconocido que ya también trabajaba al respecto en estas regiones equinocciales. No se descarta que hubiera surgido una cierta rivalidad entre ambos y que ello llevase a que Humboldt publicara prontamente su geografía de las plantas en 1807.


Los logros y limitaciones de la obra de Caldas deben ser examinados a la luz de su desempeño en la periferia del trabajo científico internacional. El ilustre neogranadino no necesita los ditirambos y las apologías frecuentes en la historia oficial. Como primer científico colombiano, dejó al país una obra que contribuyó a la creación de una cultura científica y proporcionó un vivo ejemplo de lo que debe ser el compromiso ético del hombre de ciencia y el ingeniero con el bien común de su nación.


Con respecto a sus peticiones de clemencia antes de ser llevado al patíbulo, es equivocado e injusto criticar sus cartas a los españoles que habían reconquistado el país. ¿Quién se atreve a cuestionar lo que diga alguien en la antesala de su muerte? Para Caldas no se trataba de “morir por la patria” sino de “vivir por la ciencia”. Pero su patriotismo no puede ser ignorado. Se expresaba no mediante actividades revolucionarias sino mediante el conocimiento que siempre buscó de los territorios y recursos de su país, y la aplicación de ese conocimiento en beneficio de sus conciudadanos.


En opinión de quien esto escribe, Caldas puede considerarse como un colombiano precursor, en el medio nacional, en hipsometría termométrica, nivelación de plantas, meteorología, periodismo científico e ingeniería