Cultural

Gustavo Vélez’s visual poetry
La poesía visual de Gustavo Vélez
Autor: Daniel Grajales
29 de Noviembre de 2016


El escultor antioqueño exhibe por estos días en la Galería Duque Arango. Poética tridimensional es el nombre de su muestra, en la que reúne más de una decena de creaciones.


Foto: Bladimir Venencia 

Gustavo Vélez tiene dos talleres en Antioquia, uno en Medellín, en El Poblado, y uno a las afueras de la ciudad, un bosque en el que están sus esculturas monumentales. 

Hace seis años que Gustavo Vélez no exponía en Medellín y es en una galería, en la Galería Duque Arango, donde ofrece al público la muestra Poética tridimensional, que se extenderá hasta el 30 de enero de 2017. El creador presenta obra reciente, dejando ver su dominio de la escultura, la consolidación de su propuesta abstracta y la experiencia en el oficio, luego de ser reconocido en un ámbito tan complejo como lo es el internacional. 


Gustavo Vélez recibió en el 2013 la Orden al Gran Caballero, distinción otorgada por el Congreso de la República de Colombia y en abril de 2014 le entregaron la Orden de la Democracia Simón Bolívar en el grado Cruz Oficial, por sus logros como artista.


“Hace bastantes años que no exponía en Colombia, en Medellín, y llegar con una individual de obras monumentales como la que realicé recientemente en Cartagena  y ahora venir a la ciudad es muy bonito. Estar en una de las galerías que me vio crecer en mi carrera afuera y aquí, por nuestro laso de amistad, es emotivo, es intervenir un espacio emblemático como este entre mármoles, bronces y aceros”, aseguró Vélez. 


El antioqueño, quien tiene presencia ya en el mercado asiático y el europeo, ha expuesto en lugares como Pietrasanta y participado en ferias de diferentes países del mundo; precisa formas libres en bronce, resinas, acero y mármol, relacionadas con el cuerpo humano, la naturaleza y el silencio: “el silencio es demasiado importante. De los momentos más especiales para mí, al estar tallando el mármol, es enfrentarme a esa piedra en silencio, que la piedra le hable a uno. Estamos ahí conectados, el ruido del cincel contra la piedra se va volviendo armónico. Es estar modelando algo de mucha dureza y volverlo blando. La noche para mí es importantísima para crear, para dibujar, para hacer todos mis diseños, o al menos contemplar los bloques y tocarlos”. 


Para el escultor, su obra “en la búsqueda que he tenido, porque fui muy figurativo, de caballos y figura humana, para después llegar a la abstracción, se vuelve toda una poesía, es una búsqueda en la piedra. Hay algunas obras que retomo de hace varios años, porque me encuentro que la figura humana, la figura femenina es toda una poesía. El paso de la figura a la abstracción denota cómo la figura humana se me vuelve una abstracción y esa es la poesía”. 


Aunque algunas de las obras de Poética tridimensional van llegando a ser monumentales, la mayoría son de pequeño y mediano formato.


La geometría es uno de los temas que presenta el creador en sus obras, a través de líneas duras y suaves, construyendo figuras diversas. 


Un detalle destacado de las esculturas que el artista exhibe son las bases, que combinan, desde su rudeza, con lo delicado de las formas volumétricas del creador, de las cuales explica que “esas bases burdas, con ese bloque de mármol inicial, que es el primer contacto que tengo antes de iniciar una talla, ya que, ese corte natural de la montaña me gusta mostrarlo, por medio de todo un proceso de la obra, para dejar ver eso que fue, dejar plasmado el cincel, el corte de los discos. Dejo un fragmento de esa historia que hay detrás de un bloque que se extrajo, para que sutilmente salgan de ella esas líneas que quiero exponer en mi obra, hasta dejarlas tan sutiles que hasta brillan cuando están en contraluz”.  


Vélez concluyó que desde la infancia tuvo interés por “modelar, desbaratar, armar, transformar todo en cosas que se movieran. Entonces sacar algo del papel, volverlo tridimensional y que tenga movimiento, es lo que me apasiona”. 



El artista

Gustavo Vélez nació en 1975 en Medellín, Colombia. Inició los estudios de arte en su ciudad natal, con anécdotas como sus niveles de dibujo en el Instituto de Bellas Artes. Después, Vélez viajó a la Academia Lorenzo de Medici en Florencia, Italia, país en el cual se quedó también para formarse en los talleres de Pietrasanta.


Uno de sus intereses fue la internacionalización de su obra, lo cual se le ha dado con el paso del tiempo. Actualmente, sus creaciones son conocidas, entre otros lugares como Estados Unidos, en Asia. Vélez expone en galerías de Tokio, Utsunomiya, Iwaki y Yokohama. Durante dos años realizó la muestra Incontro a Pietrasanta con el escultor Japonés Takashi Yukawa en galerías de Colombia y Japón. Otras muestras las ha realizado en museos de China como el Museo de la Ciudad Imperial de Beijing. Ha participado en ferias como Art Shanghai (China), KIAF (Corea) y Art Stage (Singapur). 


Entre las últimas adquisiciones de su obra está Monumental, comprada por el Trump Ocean Club de Ciudad de Panamá, así como colecciones públicas y privadas en la Universidad Pontificia Bolivariana (Medellín-Colombia), Metro de Medellín (Colombia), Gobernación del Tolima (Ibagué- Colombia), Museo de Arte del Tolima (Ibagué-Colombia), Hiki Hospital en Utsunomiya (Japón), Akasaka Palace bldg (Tokio-Japón), Museo de Arte Contemporáneo de Guayaquil (Ecuador), Casa de Campo (República Dominicana), Art Valley (Seúl, Corea) y el Museo Dei Bozzetti (Pietrasanta, Italia).